El dúo que transformó la arquitectura coruñesa

El COAG premia 33 años después de su muerte al coruñés Antonio Tenreiro, que formó una próspera pareja profesional urante medio siglo con el valenciano Peregrín Estellés


El Ayuntamiento aprobó dar su nombre a una calle, aún no inaugurada, en el 2003. La delegación local del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) le acaba de conceder la primera edición del premio Coruña de Arquitectura. Recibe tales honores el herculino Antonio Tenreiro Rodríguez, fallecido hace 33 años. «El reconocimiento llega tarde, sí, pero llega», reflexiona uno de sus cuatro hijos, Antonio Tenreiro Brochón. Viven dos, ambos arquitectos ya jubilados. El otro, Ramón, que reside en las Canarias, tiene un hijo del mismo nombre que ha seguido la tradición familiar. «Antes, mi sobrino trabajaba más en A Coruña, pero ahora está centrado en Madrid», informa Antonio, domiciliado en la urbe herculina. «Mi padre _admite_ no era demasiado popular. No hacía vida de cafés. Hacía arquitectura. Siempre estaba encima del tablero del estudio». A la vera de ese tablero, el valenciano Peregrín Estellés, con el que Tenreiro formó pareja profesional durante medio siglo. «La labor creativa y compositiva era desempeñada por Tenreiro, mientras que Estellés racionalizaba y proponía soluciones estructurales y constructivas», explica el arquitecto Fernando Agrasar, el mayor estudioso de la obra del dúo.Lenguaje de vanguardiaEl presidente de la delegación coruñesa del COAG, Alberto Unsaín, explica qué se pretende al premiar en el 2005 a un arquitecto fallecido en 1972: «Queremos hacer ver que los años 30 fueron espléndidos en A Coruña. La ciudad acogía un lenguaje de vanguardia, que introdujeron ellos. El pueblo, que entonces demandaba ese lenguaje, está ahora lejano de esas tendencias. Era otra ciudad: de 39 concejales, 33 eran republicanos, entre ellos Casares Quiroga, futuro presidente del Gobierno». A la era dorada protagonizada por el dúo coruñés-valenciano «le siguieron 30 años de silencio, de esa arquitectura militarota, horrible, que hubo tras la guerra», lamenta.Los iniciosEl arquitecto Fernando Agrasar repasa la trayectoria de la pareja en un anexo de la propuesta de candidatura de Estellés al premio Coruña Arquitectura. En su artículo, distingue dos etapas. La primera «coincide con los años de la Segunda República y está presidida por una brillante producción en la que se observa un difícil equilibrio entre tradición y modernidad», analiza Agrasar.Firman sus dos edificios más conocidos, el Banco Pastor («donde utilizan los esquemas compositivos de la Escuela de Chicago») y la casa Barrié («llena de referencias a las arquitecturas parisinas de Plumet»). También algunas joyas Art Dèco ya desaparecidas, como el cine Savoy, en la calle Real; la confitería Pelletier, en la misma vía; y el sanatorio del Pilar, en la plaza de Pontevedra. Y decenas de inmuebles de viviendas «notables, en los que irán ensayando todas las posibilidades de mestizaje de las formas de vanguardia, fundamentalmente el cubismo y el constructivismo ruso, con soluciones constructivas tradicionales».Represaliado tras la guerra El republicano Tenreiro es represaliado tras la Guerra Civil. Apartado temporalmente del cargo de arquitecto municipal, al que había accedido en 1930, lo restituye Alfonso Molina. Además, durante un tiempo deja de incluir su nombre en los expedientes. Son los que Agrasar denomina «años difíciles, marcados por la exigencia de eliminación de cualquier rasgo moderno». Abordan, qué paradoja, el proyecto de la Ciudad Cultural Generalísimo Franco, integrado por el Instituto Masculino, la Escuela de Comercio y la Escuela de Náutica. Para Agrasar, la obra que «representa como ninguna la forzada involución arquitectónica» es el «pesado y severo» edificio del Archivo del Reino de Galicia, de estilo neobarroco.Tenreiro y Estellés acaban donde empezaron. Su última obra es la ampliación de un volumen en la fachada trasera del Banco Pastor. El creador del paseo marítimo¿De cuál de sus obras estaba Tenreiro más orgulloso? Responde su hijo Antonio: «Se quedó muy satisfecho con el Pastor. Azaña, que era amigo de su hermano, el escritor Ramón María Tenreiro, vio el edificio y dijo: ?Es el nuevo faro de La Coruña?». El sello de Tenreiro Rodríguez lo tiene incluso la obra que ha marcado el mandato de Francisco Vázquez. «El paseo marítimo lo inició mi padre con la avenida Barrié de la Maza. Fue el que desmontó los galpones que había allí y realizó la rotonda.

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