El conductor del turismo viajaba sin luces y dio positivo en la prueba de alcoholemia El automóvil se llevó por delante toda la señalización que anunciaba la presencia del agua
04 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?as precipitaciones caídas en la comarca en la última semana han provocado que en la zona de Acea de Ama -en las inmediaciones de la gasolinera- se haya formado una gran charca, que muchas veces ha llegado incluso a extenderse hasta la carretera. Debido a las dimensiones de este nuevo estanque artificial, la Consellería de Política Territorial se vio obligado a colocar una señalización para informar a los conductores de la presencia del agua y obligarlos a extremar las precauciones. Sin embargo, esto no fue suficiente, puesto que, en la madrugada de ayer, un vehículo se llevó por delante todas estas señales. El suceso tuvo lugar sobre las dos de la mañana, cuando los agentes de la Policía Local de Culleredo fueron alertados de que un automóvil -un Ford Escort- circulaba por la carretera de Acea de Ama sin luces. Pocos minutos después, el coche se empotraba contra los indicadores situados al lado de la charca. Los municipales acudieron a la zona para socorrer al conductor -de unos 40 años de edad- al que también le fue practicada la prueba de alcoholemia, que dio resultado positivo, lo que obligó a inmovilizar su vehículo. Tras el suceso, el Ayuntamiento de Culleredo decidió que había que sacar el agua de esta charca para evitar nuevos incidentes. Ayer por la mañana, y con ayuda de un bombeo, se drenó toda la zona, aunque las lluvias que cayeron durante toda la jornada impidieron que el entorno quedase totalmente seco. Evacuación Por otro lado, los miembros de Salvamento Marítimo tuvieron que evacuar ayer por la tarde al tripulante de un barco irlandés que sufrió un ataque al corazón. El buque en el que viajaba el marinero croata, de 47 años de edad, se encontraba situado a cuarenta millas al norte de Finisterre, lugar hasta el que se desplazó el helicóptero Helimer Galicia , para recogerlo y trasladarlo al aeropuerto de Alvedro, donde fue recogido por una ambulancia que se encargó de trasladarlo al Complejo Hospitalario Universitario Juan Canalejo. Por otro lado, sobre las cuatro de la tarde de ayer, los bomberos del parque de Betanzos tuvieron que acudir a sofocar un fuego que se había originado en el quinto piso del número 29 de la calle Venezuela. Al parecer, un cortocircuito pudo causar las llamas que calcinaron la campana extractora de la cocina. En el momento del suceso, la vivienda se encontraba vacía, por lo que los contraincendios tuvieron que forzar la puerta para poder entrar en el inmueble, que, gracias a su rápida intervención, no se vio afectado por el fuego.