Reportaje | Rehabilitación del patrimonio histórico Lleva más de doscientos años en pie, pero la edad ha empezado a hacer mella en su estructura. Los vecinos piden al Concello que recupere este emblemática pieza
26 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l puente Marzá se desmorona. En los últimos cinco años, esta pasarela -situada sobre el río Mandeo, a pocos kilómetros de Teixeiro- ha sufrido un deterioro notable y gran parte de las piedras que conformaban su estructura, que cuenta con más de doscientos años de antigüedad, se han caído al agua. Además, debido a las crecidas del río, durante los meses de invierno se han ido acumulado en esta zona troncos y todo tipo de ramas, que han convertido el puente en una especie de presa, que desvía el curso del río. El problema se agrava porque, en varias ocasiones, el Ayuntamiento ha intentado poner remedio a esto y ha echado gravilla en la zona, que al final ha sido arrastrada por el agua. Los vecinos que normalmente pasean por este emblemático paraje solicitan al Concello y a la Consellería de Cultura que tome cartas en el asunto, y haga todo lo posible para no perder esta emblemática construcción, que está formada por tres pilares y cuatro luces que están cubiertas por dos enormes piedras gemelas. «Es una pena que, en un ayuntamiento que no cuenta con cosas de estas, no se haga nada por recuperar este puente», recuerda un residente en la zona, que también explica que en el nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal -que todavía no ha sido aprobado-, que el viaducto aparece calificado como elemento arquitectónico protegido. Asimismo, también explica que se ha dirigido a la Consellería de Patrimonio para que intervenga y ordene la recuperación del puente de Marzá, «y ellos le enviaron una carta al alcalde para que así lo hiciera, pero hasta el momento no ha hecho nada». Operación Para la rehabilitación de la construcción, los residentes en la zona apuestan primero por «sacar las ramas y desobstruir las luces; segundo, consolidarlo para que no se siga deteriorando; y tercero, reconstruirlo igual que el original, siguiendo las indicaciones de Patrimonio». Por otro lado, también recuerdan que la sequía que hubo durante este verano hubiese permitido realizar este trabajo con mayor facilidad, «pero no hubo voluntad de hacerlo. No es considerado un tema prioritario y no se le ve la rentabilidad». Mientras el Ayuntamiento de Curtis y la Xunta deciden si actuarán o no sobre el Marzá, el puente permanece al borde del abismo, con uno de los pilares a punto de partirse en dos, y esperando que las lluvias y el temporal de este invierno no le den el empujón definitivo hacia las aguas.