Historias de A Coruña | El cuerpo de bomberos Creado por el Ayuntamiento en 1862, tuvo sede durante muchos años en el Orzán, después pasó a San Roque y desde 1986 ocupa un edificio del polígono de A Grela
15 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Las primeras noticias de este necesario servicio ciudadano datan de 1818, cuando el Ayuntamiento decidió crear una sección de bomberos, aunque no se desarrollase, teniendo que ser, como ocurre muchas veces, la iniciativa privada la que subsanase esta carencia. Ocurrió en 1835 con la puesta en marcha de la Sociedad de Seguros Mutuos de Incendios de Casas de A Coruña. Tuvo su sede en la calle Panaderas hasta los años 30 del siglo XX, en que se trasladaría a la Plaza de Vigo. El servicio municipal no se creó oficialmente hasta 1862, funcionando junto con el de Seguros Mutuos. Los aljibes iban tirados por caballos y el bombero conductor hacía sonar una campana cuyo toque hacía asomarse a las ventanas al vecindario, allí por donde pasase. Dos años después se aprobó el reglamento del servicio.
En 1904 se reorganizó el Cuerpo Municipal de Bomberos, quedando distribuido en dos brigadas: una de zapadores y otra auxiliar. La primera se componía de un capataz, 4 cabos y 24 operarios y la segunda de capataz, 4 cabos y 40 operarios. El director de ambas era el arquitecto municipal. En 1927, el alcalde Manuel Casás, uno de los más eficaces que tuvo la ciudad, logró un crédito bancario de 5 millones de pesetas para impulsar el servicio.
Durante muchos años, el Parque de Bomberos estuvo en el Orzán, junto a las cocheras de los tranvías de la calle Comandante Fontanes (donde hoy está el Ambulatorio de la Seguridad Social). Después se trasladaría a San Roque.
En marzo de 1983, coincidiendo con el patrón del cuerpo, la ponente de servicios Pilar Valiño anunció la construcción del nuevo parque de A Grela, con un presupuesto de 153 millones de pesetas. Iría preparado para doscientos hombres. Entonces eran 51 personas (33 bomberos, 12 conductores, 4 cabos, un sargento y el suboficial jefe Antonio Lamas). Ese año las intervenciones del servicio fueron 390, 28 de ellas fuera del término municipal coruñés.
A pesar de que se había fijado su inauguración para noviembre de 1984, no tendría lugar hasta marzo de 1986. Constaba de tres módulos, siendo la nave principal un sótano de 1.478 metros cuadrados y una planta baja de 1.490, con doce boxes para las unidades contraincendios. Entre los medios con que contaba destacaban tres vehículos de primera salida, una autoescalera de 30 metros de alcance, un brazo articulado de 27, un vehículo de apoyo, dos motobombas y dos generadores de espuma.
El jefe del servicio, señor Lamas, explicó que entre las ventajas del nuevo parque estaba un gimnasio, la sala de útiles, foso para reparación de coches, botellas de aire, calificando de