Aunque el proyecto todavía se está cociendo en los despachos de la concejalía de Cultura, los primeros esbozos del nuevo edificio ya están trazados. «Será un edificio exento, independiente, que singularizará el barrio y en el que se conjugarán operatividad y diseño», aseguró el edil Carlos González-Garcés. El Ágora no será sólo singular por su forma, sino por otros detalles que también adelantó Garcés: «Nuestra idea es que el edificio esté totalmente alimentado por energías renovables, y para ello es probable que parte del techo del inmueble esté ocupado por paneles solares», dijo el edil. Otro de los puntos en el que trabajan los técnicos municipales es la accesibilidad del Ágora. Cultura pretende que sea el primer edificio de la ciudad sin ningún tipo de barreras, no sólo para dificultades locomotoras, sino visuales y auditivas, si bien aún no ha concretado las propuestas para conseguirlo.