Reportaje Dos parejas de bronce y de casi tres metros de altura, obra de Sergio Portela, custodian las entradas al Palacio de Exposiciones y Congresos del puerto
28 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?i no ángeles, sí custodios. Cuatro figuras flanquean ya las puertas del nuevo Palacio de Exposiciones y Congresos del Puerto. La primera de las parejas, recostada en el acceso por Alférez Provisional, ya era conocida por los visitantes que desde el pasado marzo han pasado por el recién estrenado inmueble. Ahora se le ha sumado otra pareja -esta de pie, él saludando y ella protegiéndose los ojos del sol con las manos-, en la entrada posterior. Y es que, como cuenta su autor, Sergio Portela (hijo del arquitecto que ha diseñado el edificio), junto a su función estética las monumentales parejas ejercen otra tarea más prosaica: señalizar las dos entradas al palacio. Madrid Un año de trabajo llevan dentro los gigantes fundidos en bronce. De casi tres metros de altura cada uno, han nacido en Madrid, en la Fundición Capa, y antes de transformarse en metal fueron poliuretano, madera, escayola y silicona y, finalmente, moldes de cera. Ni su diseño, ni su ubicación final se corresponden con el proyecto original. «Las esculturas clásicas -cuenta el artista- iban a ir colocadas en la calle central que separa a los edificios de Alas de gaviota , y primero pensé en crear un grupo con personas de distintas razas para simbolizar la comunicación en un mundo sin fronteras». Idea La idea, sin embargo, fue fraguando caldeada por las dificultades de ubicación en la vía de paso prevista inicialmente. Y así nacieron los porteros del Palexco. En el acceso principal, «los leones humanos», dice Portela, y detrás, la pareja que recibe a quienes llegan por mar. «Lo que más me preocupaba era la proporción», confiesa. Una vez en sus puestos, bajo una fachada de dieciocho metros de altura y cuatro veces más de anchura, las figuras aportan el punto de humanidad. Y manifiestan o expresan, cree el autor, «la libertad de estar desnudos en el mundo».