La otra cara del paseo marítimo

Luís Pousa Rodríguez
Luis Pousa A CORUÑA

A CORUÑA

JOSÉ C. PÉREZ

Fue el niño mimado del Ayuntamiento en los estertores del siglo XX. El 31 de diciembre del 2000 fue inaugurado con alarde de coros y autoridades. A punto de cumplir cinco años, el Millennium ya paga el precio del olvido. El pasado 7 de abril, La Voz informaba de la presencia de variados restos de basura en el entorno del obelisco acristalado y de las consiguientes quejas vecinales. Paseantes y residentes coinciden en señalar que está muy bien construir e inaugurar obras, pero que también resulta «imprescindible» dedicar luego fondos a mantenerlas en buen estado de conservación. Veinte días después, la basura sigue ocupando su estratégico lugar en los alrededores del Millennium. Ni rastro de los operarios de limpieza por el entorno de un monumento que, casi cinco años después de su inauguración, sigue aguardando por la reforma de su bajo acristalado. El Ayuntamiento todavía no ha hecho público el destino final de este sótano con privilegiadas vistas al mar que, según se anunció en un principio, iba a ser convertido en cafetería y sala de exposiciones. Por ahora, una valla metálica ciega el mirador, que fue duramente castigado por el oleaje en los temporales del pasado invierno.