En busca del pasajero 11-A

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

A CORUÑA

KOPA

Reportaje | El viajero siete millones de Alvedro

05 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?i nombre, ni apellidos. El único dato que ayer se conocía del pasajero siete millones del Alvedro es que viajaba en el asiento 11-A de un vuelo de Iberia, procedente de Bilbao, y que tenía previsto aterrizar en el aeropuerto coruñés a las 13.35 horas. Esta vez no hubo retrasos, sino al contrario, y el aeroplano -un Air Nostrum- tomó tierra con veinte minutos de antelación y, a pie de pista ya lo esperaba el director del aeródromo, Jesús Figueroa, varios miembros del personal de AENA, y un grupo de periodistas. La incógnita de saber quién era el pasajero del 11-A se despejó muy pronto, cuando una de las pocas mujeres que viajaba en el avión pisaba la escalerilla de bajada, y la azafata la identificaba como la afortunada viajera que quedaría registrada como el usuario siete millones en los libros de Alvedro. «Al ver a los periodistas, pensé que venía un político en el avión, y me puse a mirar a los pasajeros para ver si lo reconocía», confesó Teresa Guijarro, que se sintió un tanto abrumada con este recibimiento. La pasajera, natural de Bilbao, viajó hasta A Coruña para visitar a su hermana, que está casada con un coruñés, y que desde hace varios años reside en la ciudad. «Suelo hacer este viaje dos veces al año, pero nunca me pasó nada igual», declaró Teresa Guijarro, que todavía no se acababa de creer lo que le estaba pasando. Regalos De hecho, ésta fue la primera vez en los más de cuarenta años de vida del aeropuerto coruñés que se hace un recibimiento así. Por ello, el director de Alvedro, Jesús Figueroa, entregó a la afortunada un ramo de flores y una bolsa en la que se obsequiaba con un pañuelo, un camisero, una radio, y un llavero, todo marca de AENA. «Lástima que nosotros no podamos regalar vuelos», lamentaban fuentes del aeródromo.