?as empresas promotoras de la obra son Junta de Compensación del polígono de Capuchinas-Papagayo y Docarei, ambas constituidas como sociedades limitadas. Construye Preisberk y ejecuta la excavación Furado S.A. La arquitecta responsable de la obra, Carlota Robledo, respondió ayer a las críticas de los vecinos. Y lo hizo tajante: «Las grietas que hay en los edificios son las que hay en cualquier casa vieja». Añadió que hay gente interesada en alarmar a los vecinos cuando la excavación se está haciendo con unas medidas de seguridad que, según ella, «hacen que la obra sea, además de espectacular, sea segura». Para la técnica, son precisamente esos «intereses» los que hacen que «la gente se aproveche de lo de El Carmel y protesta ahora, cuando llevamos tres años de obras y todo está acabado». Añadió que, para la empresa, los problemas con que se ha encontrado son «normales», pero que lo anormal ha sido la reacción de la gente. «Nosotros no queríamos entrar en polémica, y que quede claro que todo lo que esté afectado por la obra, siempre que se demuestre, se va a arreglar», explicó, e insistió en que los promotores y los constructores de la futura urbanización tienen garantías suficientes de que los trabajos se han desarrollado con total normalidad. «Que nadie piense que se le va a caer su casa», matizó. Lo que no entró a valorar la arquitecta fueron las vibraciones que afectan a las viviendas. «No puedo negar que las haya, ni tampoco las molestias, pero de ahí a que un edificio corra peligro...», concluyó.