La sección primera de la Audiencia Provincial ha condenado a Silvia F.D., de 33 años, a tres meses de prisión por un delito de resistencia a los policías locales que la pararon por conducir bajo la influencia del alcohol. Sin embargo, el tribunal ha rebajado la pena impuesta a la acusada en primera instancia: ocho meses de cárcel por un delito de atentado. A las 5.30 horas del 1 de mayo del 2004, una patrulla del 092 que realizaba un control de alcoholemia vio a la mujer circular por la Glorieta de América en sentido contrario, por lo que la siguieron por la calle Palomar, la avenida de Finisterre y la ronda de Nelle y la pararon unos metros más allá para hacerle el test. Pero cuando los agentes iban a inmovilizarle el coche, Silvia F.D. comenzó a insultarles y amenazarles. No quiso apagar las luces ni recoger sus cosas del vehículo, sino que trató de ponerlo en marcha. Como no quería bajar, tuvieron que sacarla a la fuerza. Al llegar la grúa intentó golpearles, por lo que tuvieron que esposarla. Aunque la chica alegó una crisis de ansiedad, los jueces sólo aplicaron la atenuante de ebriedad, que consideraron la causa en gran medida de su conducta agresiva.