Historias de A Coruña | Los otros «Planes Galicia»
14 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La oferta a Galicia del Gobierno Aznar, tras el consejo de ministros celebrado en A Coruña en 2003, o la posterior del Gobierno Zapatero, recuerda a muchos coruñeses las de los consejos de ministros de Franco en Meirás. Algunas promesas se convirtieron en realidad (como la refinería y el polo de desarrollo), pero otras muchas se fueron al baúl de los recuerdos. En primer lugar, el Plan Galicia no es ninguna novedad. Repasando la hemeroteca de La Voz, aparece muchas veces. En la década de los 50, con motivo de la mejora de la red de carreteras y del ferrocarril, se cita a menudo. Por ejemplo, a primeros de enero de 1958 se informaba en la primera página: «El Plan Galicia prevé importantes mejoras en la línea férrea Ponferrada-Monforte»; en 1957, al inaugurarse el tramo Puebla de Sanabria-O Carballiño, se decía: «Cuando se complete el Plan Galicia, nuestra región tendrá la mejor comunicación ferroviaria con la meseta». Adiós al superpuerto Ya en agosto de 1970, La Voz abrió su primera, a siete columnas, con un titular esplendoroso: «El Polo de Vilagarcía para enero de 1972», a lo que se añadía: «El Gobierno reunido en Meirás, confirmó las propuestas sobre la ría de Arousa y las comunicaciones con Galicia». La estrella del Polo era el superpuerto de Vilagarcía, que iba a ser uno de los mejores de Europa. Pero el tiempo pasó y el superpuerto no se veía por ninguna parte, tanto que acabó construyéndose en Bilbao. A principios de febrero de 1971, otro despliegue informativo anunciaba: «El Plan de accesos a Galicia es la acción de infraestructura más importante de la historia de la región», a lo que añadía: «Deberán estar terminados en 1976, con una inversión de 5.500 millones (...)El viaje Madrid-A Coruña podrá hacerse en siete horas, sin forzar la marcha». Lo bueno es que los famosos accesos no se terminaron en 1976 sino en 2002, aunque se echó la culpa a la «complicada orografía gallega». El 18 de agosto de 1972, nuevo consejo de ministros en Meirás y más promesas: «En los próximos cuatro años se invertirán en Galicia 200 millones por semana». Hechas las cuentas salían 46.000 millones de pesetas, aparte los ya prometidos en superpuertos, autopistas, aeropuertos, etc. Pero con la disculpa de la guerra árabe-israelí del año siguiente y la drástica subida de los precios del petróleo, la inversión se redujo sensiblemente. Autopista del Atlántico Al año siguiente, otro consejo de ministros en Meirás y más promesas: «La Autopista del Atlántico quedará abierta al tráfico en su totalidad antes de diciembre de 1982, tras una inversión de 32.467 millones de pesetas». La realidad fue otra, sobre todo con el tramo Guísamo-Ferrol. Lo mismo ocurriría con la promesa de la Gran Área de Expansión Industrial de Galicia, que a colocar a la región entre las primeras de Europa. A finales de agosto de 1974, nueva promesa en el consejo de Meirás: el difícil puerto de Pedrafita será prontamente eliminado, dentro del Plan de Accesos a Galicia, por un coste de 823 millones de pesetas. Tardó en eliminarse 23 años más y por un costo treinta o cuarenta veces más. Uno de los mayores enfados de Pedro Barrié de la Maza en su vida tuvo lugar cuando el Superpuerto adjudicado a Vilagarcía acabó yéndose para la ciudad de Bilbao. El conde de Fenosa consideró culpable de ello al ministro de Industria Gregorio López Bravo, al se que consideraba muy ligado al gran capital vasco. Enfado de Barrié Cuando Franco vino a Galicia en el siguiente verano se lo hizo constar, produciéndose, en una visita al Pazo de Meirás, una discusión tan subida de tono que la condesa de Fenosa, que estaba en una habitación contigua hablando con Carmen Polo, se mostró muy inquieta. La esposa de Franco la tranquilizó diciendo: «No es la primera que ello pasa. A mi marido le gusta mucho que Pedro le diga lo que piensa, aunque luego discutan».