CRÍTICA MUSICAL | O |
11 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.AL MENOS EN lo profesional, Xavier de Paz (A Coruña, 1963) atraviesa estos días un momento espléndido. A sus otros trabajos madrileños, como son esas imprescindibles ediciones críticas que tanto han de servir para darle nueva vida a la zarzuela, se añade la posibilidad de disfrutar en distintos conciertos de la obra de este compositor fértil, brillante y personal. Mientras en el Auditorio Nacional de la capital española se escucha estos días su Concierto para clarinete , Coruña y Oporto celebran el estreno de su Auga de estrelas , una partitura que tiene su inspiración en una de las últimas canciones que ha escrito, sobre texto de Juan Míguez. James Judd, al frente de un programa difícil donde los hubiera, ha puesto tanto empeño en sacar adelante esta composición como en interpretar la terrorífica, por las dificultades que entraña, Séptima mahleriana. Hay oficio en la obra de De Paz, buenas maneras de compositor hecho, que se aprecian en la manera de disponer la materia sonora, sirviéndose con rigor e imaginación de una abundante plantilla orquestal que le permite explorar distintas combinaciones tímbricas, y en la inspiración para proponer preferentemente desde la atonalidad un discurso coherente y sutil, con momentos de gran brillantez, como todo el diseño del final, que facilita la escucha. El compositor, presente en la sala, recibió muchos y merecidos aplausos. Sin la pausa tradicional, Judd _digámoslo ya_, uno de los grandes mahlerianos de nuestro tiempo, ofreció una antológica lectura de la Séptima , una partitura de ácido mensaje expresionista, que encontró en director y orquesta a los traductores idóneos. A falta de algunas de las cumbres del ciclo ( Novena ), ha sido la más intensa, la más sincera, la más desgarrada interpretación mahleriana de esta integral. Con una Sinfónica entregada, concentrada y precisa, que al final del duro viaje lo ovacionó en pleno, Judd supo sacar a relucir todo el misterio, los colores sombríos de esta compleja y excesiva obra, brindando un tratamiento tímbrico depuradísimo y un sentido constructivo ejemplar. Se merece volver pronto. ¿Nadie ha pensado en ofrecerle el puesto vacante de principal director invitado? Palacio de la Ópera, jueves 9 de diciembre. Obras del coruñés Xavier de Paz y de Gustav Mahler. Orquesta Sinfónica de Galicia. James Judd, director.