Milagroso viaje a Bergondo

La Voz Ó.?R. | A CORUÑA

A CORUÑA

06 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?l mío fue un trayecto bastante milagroso, puesto que llegar al polígono de Bergondo -separado de A Coruña por 22,3 kilómetros- me llevó 23 minutos, casi un minuto por kilómetro. Lo peor de mi recorrido estuvo en la salida, en plena plaza de Pontevedra embotellada por los atascos que provocan los semáforos a primera hora de la mañana. Tras superar estos inconvenientes de la red semafórica me dirijo por la calle Juana de Vega, donde vuelvo a sufrir del mismo mal -retenciones-, que se repite también en Linares Rivas. Pocos metros después llega la liberación. Los carriles de salida de la ciudad por Alfonso Molina no tienen apenas tráfico, mientras que, del otro lado de la mediana, las colas de automóviles son constantes. Pisar el freno Circulo con fluidez por el puente de A Pasaxe y por Perillo hasta que llego a la altura de San Pedro de Nos, donde las obras de ampliación de la carretera me obligan a pisar el freno y circular a 20 kilómetros por hora durante un tramo cercano a los dos kilómetros, justo hasta la altura de las naves de Biona. Una vez más, soy un conductor privilegiado, puesto que los vehículos que circulan en dirección contraria se atascan irremediablemente al llegar a este punto. Los núcleos oleirenses de O Carballo e Iñás no suponen ningún obstáculo para mi recorrido, como tampoco lo es la carretera que cruza Espíritu Santo y llega hasta el polígono de Bergondo. La fluidez en estos tramos me permite, incluso, llegar a poner quinta y que el cuentakilómetros llegue a la barrera de los 90.