HERCULÍNEAS | O |
05 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.DESDE mi barrio se puede ver a ojo, a pelo, sin catalejo ni nada, sin tener que buscar con un astrolabio los caminos de las estrellas, vamos, que se ve por las bravas, el zarpazo que le han pegado a la costa para construir el puerto exterior de Ferrol que, como su nombre indica, es de Ferrol pero está fuera de Ferrol, qué paradoja algebraica. Aquí al lado, en punta Langosteira, decían unos tipos de traje y corbata y una señora ministra, primero unos de derechas y luego unos de izquierdas, que se iban a montar otro puerto exterior, el de A Coruña. Pero resulta que a la hora de contratar la obra, a la hora de sacar los cuartos y ponerlos sobre la mesa para apoquinar a la empresa, han echado la mano al bolsillo para pagar la ronda con cara de suecos, a mí no me queda suelto, es que hoy no pude ir al cajero, a ver si tú tienes por ahí 500 millones de euros, luego ya arreglaremos, y con cara de póquer, mañana será otro día, han dejado la ronda sin abonar, apúntalo en la cuenta, a ver si llegan los reyes magos de Bruselas y nos ponen gratis el mecano de Langosteira por Navidades. A mí eso del puerto exterior me suena al espacio exterior aquel de las pelis de ciencia ficción. A lo mejor lo vemos cuando haya que pasear por la Marina con escafandra. luis.pousa@lavoz.es