Entrevista | Rosario Aguado y Jesús Caeiro
20 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Los padres del niño de 8 años que no ha sido admitido este curso en el comedor escolar de A Rabadeira, Rosario Aguado y Jesús Caeiro, consideran que es necesario dar una respuesta a este tipo de casos. A su pequeño se le descubrió la alergia al año y medio, nunca ha sufrido una crisis, pero este curso, pese a haber ido los tres anteriores, no puede asistir al comedor escolar. -¿Cuáles son sus demandas? -Lo que pedimos es que al niño se le considere normal, no queremos que sea distinto al resto, que se le retire el huevo del menú y que no lo echen del comedor. No pedimos tanto, ni tan siquiera un vigilante, sino que esté como el resto de los escolares. -¿A qué creen que se debe su exclusión? -Creemos lo que dice el consejo escolar de que faltan medios humanos y materiales, pero llevaba tres años asistiendo sin problemas. -Desde el Ayuntamiento se dice que el superávit del comedor permitiría asumir menús especiales. -El consejo escolar reconoce que hay superávit. Si lo hay no sabemos por qué no lo emplean, o para lograr un cuidador o para variar los menús. -¿Qué pasó este año? -Por primera vez nos exigieron entregar un certificado médico en el que se especificaran los alimentos que no puede tomar y una autorización para poder transmitir el registro de los datos de salud. -¿Aceptarían seguir como los cursos pasados? -En estos momentos, no. El colegio podía haber decidido dar el servicio mientras esperaba una respuesta de la Xunta, pero no lo hizo. Pedimos lo que pedimos siempre, que un día a la semana se cambie el plato que lleva huevo. No vale con reforzar el primero, ya que no está asegurada una buena nutrición si ese plato es embutido. -¿El niño es responsable? -En tres años no hubo ningún problema y ha comido al lado de otros niños que toman huevo. Asume perfectamente desde que tiene uso de razón que no puede comer cualquier cosa. No pedimos que el profesorado asuma más responsabilidad de la que le corresponde. ¿Qué pasa si un niño se cae en el recreo o con los otros niños alérgicos a otra comida? -¿Qué opina su hijo de la polémica? -Intentamos que no se entere y sufra lo menos posible. Los tres hermanos han ido al mismo comedor. El del medio colabora en las tareas del comedor, en los servicios, en fregar... -¿Cómo fue la entrevista con el delegado de Educación? -Cordial. Salimos contentos porque vimos una luz y al menos escuchó y entendió cuál es nuestra postura. Lo que pasa es que hay un vacío legal. O bien se regula por analogía o se les garantiza un menú adecuado a su patología a los alérgicos al huevo, como pasa con los celíacos. Esto no puede quedar al arbitrio de lo que diga fulanito o menganito.