La instalación eléctrica del inmueble quedó dañada por el fuego La dueña de la vivienda fue atendida en urgencias de un ataque de nervios
09 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Rosa asegura que estaba sola en casa, ejecutando su rutina de las once de la mañana. «Iba a cambiarme para salir a la calle, fui un momento al baño y, cuando regresé a la habitación, todo se había convertido en una nube de humo y fuego», relataba ayer entre sollozos y sofocada por los nervios. Los bomberos acudieron a la casa de esta mujer, en el bloque número 5 del barrio de Palavea, poco después y ya se encontraron con buena parte del vecindario en la calle, pero ennegrecidos por el humo. «Quedaban dos mujeres en sus casas y les recomendamos que no saliesen para evitar inhalar humo», aseguró el responsable del operativo que extinguió el incendio de ayer. «No llores, abu» «Doña Rosa dice que todo empezó en uno de los enchufes que está al lado de la cama, los bomberos también creen que fue cortocircuito», comentaba una mujer, a la vez que acariciaba a la dueña de la casa, desconsolada tras el accidente. «No llores, abu», imploraba su nieto, también con lágrimas en los ojos. La instalación del inmueble quedó inutilizada tras el incendio, en el que ninguna persona resultó herida. Aun así, la propietaria de la vivienda incendiada tuvo que ser trasladada al servicio de urgencias para ser atendida de un ataque de nervios. «Ai, Dios mío, non sei como se vai recuperar desta desgracia. Na casa non debeu quedar nada enteiro. Temos que facer unha colecta no barrio, que doña Rosa o merece», aseguraba ayer una vecina.