Crónica En Betanzos ayer no eran importantes los vencedores del torneo o de la expulsión de los leprosos. El comentario en las rúas era que la afluencia del sábado superó a la del San Roque
11 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.«Superou o San Roque». Esa fue la frase repetida más veces por los brigantinos durante el día de ayer para hacer balance de la avalancha de gente que se juntó el sábado por la noche en la ciudad para pasearse por la Feria Medieval y que convirtió todas las calles del casco histórico en grandes pasillos de gente en fila hasta la madrugada. Al día grande de las fiestas brigantinas, la suelta del globo el 16 de agosto, le ha salido competidor: la Feria Franca. Todavía no hay cifras oficiales, aunque se espera que los tres días de celebraciones hayan atraído a unos 150.000 visitantes. En el último día de vuelta al pasado hubo menos trasiego. Aunque la expulsión de los leprosos, la muestra de cetrería y el torneo medieval acapararon la atención del público, el hecho de que Lorenzo luciera tras días de cielos encapotados restó afluencia hasta la tarde. Sin embargo, hubo quien decidió aprovechar los múltiples puestos de comida para tomar algo. Las escaleras de la iglesia de Santiago sirvieron ayer de improvisado comedor para varios grupos de turistas. Los platos del día fueron las creps rellenas, el pulpo y las tapas, con pequeñas concesiones a los puestos con empanadas y lacón. Para postre también triunfaron las filloas con acento francés y las múltiples tartas que se vendían desde los puestos de las asociaciones de amas de casa, de mulleres rurais, de As Garelas y otras entidades locales. En los tenderetes de artesanos triunfó en número el relacionado con las joyas, también en los que se podían comprar complementos para vestirse de época. Como curiosidades, además de múltiples brebajes de hierbas y amuletos, también se podrían adquirir plantas aromáticas y velas artesanas. Para quien se quisiera sumar a última hora al torneo medieval había la opción de comprar espadas. Había versiones de la de Conan, de Odin y de Templarios entre 120 y 174 euros. Por la noche, los fuegos artificiales pusieron fin a la edición de este año de la feria medieval y los caballeros se retiraron una vez más al antiguo topónimo de la ciudad.