El acusado fue detenido en la estación de tren en calzoncillos El hombre, que dijo no recordar nada, se enfrenta a una pena de dos años y medio de prisión
29 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.J.A.B.C. no recordó nada ayer, durante el juicio, de lo ocurrido hace cuatro años. El 18 de mayo del 2000 la policía nacional se lo encontró casi desnudo -sólo iba vestido con unos calzoncillos- sentado en un banco de la estación de tren de San Cristóbal. A su lado tenía únicamente una caja de herramientas. El hombre, que, al parecer, había ingerido una mezcla a base de metadona, cocaína y tranquilizantes y se encontraba «en una situación de intoxicación plena», como señaló su abogado defensor, no era capaz de determinar la procedencia de la caja, dónde estaba su ropa o las señas de su domicilio para avisar a su familia. «Respondía que en la Torre, en el Castrillón, en el centro... Se iba por los cerros de Úbeda», recordó ayer el agente que lo encontró en la estación. Pero las herramientas no eran de J.A.B.C. Habían sido robadas en un almacén de harinas cercano, sito en la calle Caballeros. Su propietaria había denunciado que alguien había entrado por una de las ventanas del negocio y había sustraído varios objetos del interior. No se había dado cuenta antes del robo porque ella cerró el local la tarde del 16 de mayo y el 17 no abrió porque había sido el festivo de las Letras Galegas. Ni hace cuatro años ni ayer, el acusado supo decir cómo la caja de las herramientas había llegado a su poder. «No lo recuerdo», declaró. El fiscal solicitó para él por un delito de robo la pena de dos años y medio de prisión, además de una indemnización para la dueña del almacén de 120 euros. Pruebas La defensa, sin embargo, pidió la absolución de su cliente. A juicio del abogado, no ha sido posible acreditar que J.A.B.C. cometiera el robo. «Sólo se le intervino la caja de herramientas, que estaba a su lado en circunstancias no muy normales, porque no es habitual que una persona esté en ropa interior en una estación, pero no hay ninguna prueba que lo sitúe en el lugar del delito, no se sabe si fue él el que accedió al local», argumentó. «Ni siquiera se ha determinado la hora del robo -continuó-. Desde que se cerró el almacén hasta que se descubrió pasó día y medio. Pudieron ocurrir muchas cosas».