El incendio de Monticaño se extendió hasta el núcleo de Suevos

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FOTOS: CÉSAR QUIAN / KOPA

A pesar del trabajo de bomberos, Protección Civil y cuadrillas de la Xunta, las llamas rodearon las casas A última hora de ayer, el fuego todavía permanecía en activo

14 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?ás de cincuenta horas y subiendo. El incendio de Monticaño que se originó a primera hora de la madrugada del domingo todavía seguía en activo a última hora de ayer, cuando ya se había extendido al núcleo arteixán de Suevos. Miembros de Protección Civil, Policía Local, cuadrillas forestales de la Xunta, bomberos de A Coruña y de la refinería y varias decenas de voluntarios intentaron durante toda la jornada sofocar las llamas, y, aunque a media tarde parecía que habían remitido, sobre las seis se avivaban y amenazaban con llegar a varias viviendas próximas. De hecho, los bomberos de A Coruña se tuvieron que desplazar hasta la zona al recibir un aviso de que había personas atrapadas por el fuego en la cafetería Monticaño. Sin embargo, una vez en el lugar, los efectivos del 080 comprobaron que no había peligro para ninguna persona y regresaron a su base de A Grela. Los efectivos contraincendios de Arteixo lucharon con los medios que tenían, escasos según denunciaban e, incluso, en varias ocasiones se vieron obligados a dejar que las llamas se propagasen hasta llegar a un camino o a algún lugar en el que pudiesen controlarlo. Por si fuera poco, a media tarde, los miembros del Protección Civil recibían la alerta sobre un nuevo incendio en la zona de Loureda, aunque, en este caso, fue más fácil de controlar. Al cierre de esta edición, todavía continuaban los trabajos para poder acabar con el fuego, aunque por la noche hubo que prescindir de la ayuda del helicóptero y del hidroavión de las cuadrillas forestales de la Xunta. Por otra parte, los bomberos de A Coruña tuvieron que sofocar un fuego forestal en Penamoa, donde el 080 se desplegó entre las siete y las nueve y media de la tarde de ayer. El viento avivó las llamas en una zona de monte bajo y obligó a los efectivos contraincendios a utilizar 17.000 litros de agua para apagar el incendio.