El alcalde de Carral hace coincidir el cese de sus socios con el final de mes

Dolores Vázquez A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Fernández Mouriño daría marcha atrás si el Grupo Mixto respalda sus presupuestos Unidade Veciñal deja la puerta abierta a una posible moción de confianza

29 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El alcalde de Carral, José Luis Fernández Mouriño, retrasa hasta hoy, a las nueve de la mañana, la decisión de cesar a los dos ediles del Grupo Mixto de sus cargos en el gobierno local. Asegura que por cuestiones administrativas es mejor hacerlo coincidir con el final de mes, pero indicó que está abierto a dar marcha atrás a esta decisión si respaldan su propuesta para los presupuestos municipales para este año. Por su parte, desde el Grupo Mixto, Lois Anxo Ferreiro Bestilleiro, indica que si se les echa del ejecutivo local se demostrará que la actitud del regidor es «prepotente, dictatorial e nada dialogante». Asimismo, anunció que Unidade Veciñal 26 de Abril, formación a la que pertenecen los dos ediles del Grupo Mixto, se reunirá y tomará una decisión en cuanto tengan una comunicación por escrito. Descarta avanzar qué decisiones tomarán ante la nueva situación, pero indica que al Grupo Popular «pódelle pasar como a Ventura Pérez Mariño», aludiendo con ello a la posibilidad de presentar una moción de confianza. En minoría Si el cese se lleva a cabo, el gobierno carralés quedaría integrado por seis ediles del Grupo Popular, que en su día concurrieron bajo las siglas del PP, partido que abandonaron tras participar en una moción de censura. En la oposición, continuaría el PSOE, con cinco ediles, y los dos integrantes del Grupo Mixto, que habían concurrido a las elecciones bajo las siglas del BNG. Fernández Mouriño afirma que no entiende si «é un pulso ou un capricho non respaldar os orzamentos». Afirma que el déficit pasó de los 182.372 euros en el año 2000 a los 457.401 euros el año pasado y que no se puede mantener este tipo de situación, ni los acreedores llamando constantemente a las puertas del Concello. Asegura que sus propuestas pasan por la austeridad y por agrupar los sueldos de la plantilla municipal, que absorbe el 42% de los presupuestos y se pagaban con un exceso de horas extras y complementos de productividad. «Había funcionarios que cobraban máis que o alcalde», indicó. Además, acusa a sus socios de gobierno de falta de transparencia en alguna de sus actuaciones y de no les comunicarles ni tan siquiera los actos públicos que organizaban, de los que se enteraban por la cartelería. Desde el Grupo Mixto la visión es diferente. Se acusa al Grupo Popular de no respetar a las minorías, se asegura que la aprobación de las cuentas municipales no entraba dentro de los compromisos del pacto de gobierno y se reclama más diálogo. «Os malos non somos nós», indica Ferreiro Bestilleiro, quien recuerda que durante los últimos ocho años, respaldaron los presupuestos con el PSOE, con los que durante dos mandatos estuvieron coaligados.