El proyecto, en el que colaboran Repsol y la Autoridad Portuaria, cuenta con un presupuesto de 1,9 millones de euros. Ese dinero servirá para construir una nave hermética, una cinta transportadora cubierta de mil metros de longitud y dos silos con capacidad para 250 toneladas cada uno. Las obras corren a cargo de Proyectos de Ingeniería-As Pontes SL y Metalúrgica Sadense. Cuando entren en servicio las instalaciones, los camiones que transporten el azufre desde la refinería de Bens lo descargarán en las dos tolvas, equipadas con cabinas de aspiración, dentro de un camión sellado. Después, la mercancía se trasladará con una cinta transportadora cubierta hasta un equipo repartidor, que conducirá el producto hacia los silos de almacenamiento, o bien hacia la bodega del barco. Además, Guillermo Grandío comunicó a los representantes del barrio de Os Castros que en el muelle de San Diego se instalará en breve un medidor de contaminación atmosférica.