Crónica | Un almuerzo aplazado sine die
17 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?el «xa haberá tempo para comer, porque esto hai que falalo moitas máis veces», pronunciado por Henrique Tello, al «no soy adivino, no sé si comeremos algún día» de Javier Losada; lo cierto es que las agendas de los dos ediles frustraron lo que podría ser un encuentro gastronómico en condiciones. De esos con primer plato, segundo, postre y café, como el que celebraron el propio Losada y Rodríguez Corcoba (PP) la pasada semana en el restaurante Pablo Gallego. Con todo, la reunión debió de ser muy provechosa, tanto, que en las dos horas que duró, ninguno de los participantes tomó un sorbo de agua. Y no fue porque Losada, que jugaba en casa, no lo ofreciera. Es que Tello no lo pidió. «Foi unha conversación moi interesante, fíxese que nin encendín un só pitillo», apuntó Tello, quien a causa de la manifestación de los trabajadores de Izar llegó tarde a la cita -«disculpeime chamando desde o atasco», explicó-. Sillones naranja-naranja, una mesa sobria y cuatro paredes fueron los únicos testigos de un encuentro bilingüe que mostró, para Losada, «la capacidad de diálogo que siempre ha tenido este gobierno». «Nós non valoramos, haberá que esperar a ver qué pasa», previno Tello.