El plan director de Alvedro, aprobado en el 2001, recoge la necesidad de ampliar la pista, así como otras mejoras que ya se ejecutaron o están en marcha. Sin embargo, el plan estaba basado en unas previsiones que se truncaron tras los atentados del 11-S del 2001 en Estados Unidos. Hasta entonces, el aeropuerto experimentaba un crecimiento espectacular. Si en 1996 había tenido 360.000 pasajeros, la cifra llegó a 589.000 en el año 2000 y a 654.000 en el 2001. Se calculaba que en el 2012 habría un millón de viajeros anuales y que, para entonces, la prolongación de la plataforma de aterrizaje ya sería una realidad. Pero los actos terroristas, la posterior marcha de Spanair y Air Europa, y la indiferencia de Iberia, se tradujeron en el 2002 en un significativo descenso. El año pasado se registraron 532.000 usuarios, 122.000 menos que el anterior. La buena noticia es que esta tendencia parece haberse superado en lo que va de 2003. El propio Benigno Blanco aseguró ayer que el tráfico aéreo se está recuperando en Europa y Estados Unidos, «y estamos en condiciones de retomar los crecimientos de las últimas décadas».