Reportaje | La Biblioteca del Real Consulado cumple dos siglos de vida En Panaderas se guardan algunas de las joyas de la ciudad. Un manuscrito de Quevedo convive con un incunable veneciano en la Biblioteca del Consulado, que sopla este año 200 velas
06 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El 2 de junio de 1803 una Real Cédula del rey Carlos IV concedía la fundación de la biblioteca del ilustrado don Pedro Antonio Sánchez Vaamonde en la Casa del Consulado. Tres años después se inauguró por todo lo alto. Era la primera biblioteca pública coruñesa. Ahora, con un bar irlandés y una parada de bus a su vera, cumple dos siglos de historia. La que guardan metros y metros de estanterías. El acopio de joyas comenzó con el legado bibliográfico del propio Consulado y la colección personal de Sánchez Vaamonde. Poco a poco, llegaron las donaciones. De José Cornide, Juana de Vega, Nicolás Fernández Bolaño o Desiderio Varela Puga. En 1920, la biblioteca tenía ya 20.000 volúmenes y 11.000 lectores. Hoy cuenta con 30.000 ejemplares, pero menos usuarios. «Se atesoran fondos importantísimos», asegura Amparo Hernández, catedrática de Historia y presidenta de la Fundación Biblioteca Casa Consulado. El libro más antiguo es un incunable editado en Venecia. «Se ve aquí en la fecha», señala María Josefa Sánchez, la vicepresidenta. Pone 1498. Muestra también una primera edición holandesa de El Quijote . Son más de cien obras del siglo XVI y muchas más del XVII. Pero la mayor riqueza es la de los libros del XVIII y primer cuarto del XIX. Como la Enciclopedia de las Ciencias y de las Artes, de 1766 (sus planchas de cobre sirvieron de modelo para la de Diderot) o un libro de grafología de 1660 y la primera edición de La metrología de Paucton . «Vienen muchos investigadores de la Biblioteca Nacional, de Estados Unidos, de Inglaterra», comenta Amparo. «A veces pensamos que nos conocen más fuera que aquí», añade. Las cuentas de la Torre Los fondos documentales tampoco tienen desperdicio. Están las valiosas páginas de los libros de actas del Consulado, del manifiesto de la Junta de Galicia de 1820 y las cuentas de las obras de restauración de la torre de Hércules realizadas por Gianini. Se conserva un pergamino de América del siglo XVI y grabados y estampas de la Calcografía Nacional. Dos biografías del fundador, un concurso escolar, conferencias, exposiciones y visitas guiadas servirán para festejar el bicentenario, en el que colabora la Fundación Caixa Galicia.