Sacerdote y maestro de los desfavorecidos

Carlos Fernández A CORUÑA

A CORUÑA

Personajes | Padre Villa

02 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Con tal de llamar la atención de la sociedad por los más necesitados era capaz de todo, hasta de meterse en una jaula llena de leones en el Circo Imperial, aprovechando su actuación en A Coruña. Nació en Villamondrín de Rueda (León) el 17 de febrero de 1929 e ingresó en el Seminario de El Pardo en octubre de 1941, siendo ordenado sacerdote el 24 de enero de 1954. Estudió Elocuencia Sagrada en Madrid y durante sus primeros años de sacerdocio se dedicó a la predicación, destacando las misiones de Barcelona, Valladolid, Ferrol y Santiago. A mitad de la década de los 60 comenzó sus actividades sociales, siendo la primera en O Portiño, donde llevó el agua al poblado y edificó, con sus propias manos y la ayuda de los lugareños, doce viviendas que sustituyeron a las sucias chabolas. También se instaló un pequeño colegio, que atendían dos educadores, así como un teleclub y una enfermería. Ciudad para niños En 1972 solicitó permiso para abandonar la residencia de los Capuchinos, se fue a vivir a O Portiño y comenzó a trabajar en una constructora para poder procurarse sus gastos. La empresa siguiente del Padre Villa fue la llamada ciudad Agarimo , en la que se educarían niños y adolescentes desfavorecidos. Para ello, recorrió todas las parroquias pronunciando charlas y pidiendo ayuda, con lo que hizo un buen número de socios protectores. El 15 de enero de 1975 comenzó a construirse Agarimo en terrenos de A Baiuca (Arteixo), de 50.000 metros cuadrados. El 3 de octubre de 1976, terminadas las obras de los cuatro primeros departamentos, se instalaron 48 hijos de chabolistas, que comenzaron la experiencia pedagógica. El 20 de diciembre de 1978 se inauguró la villa juvenil, y finalizó el ambicioso proyecto, que ya contaba con 2.200 socios, además de la Diputación, Xunta, Caixa Galicia, Fundación Barrié y otras instituciones. El padre Villa, a pesar de haber sufrido una embolia cerebral en los años 70, sigue adelante con su ejemplar obra, que es un orgullo para A Coruña.