La banda de música de Sada se hizo este verano más famosa por un toldo que por sus interpretaciones. La negativa a participar en uno de los actos de las fiestas ante la falta de instalaciones provocó una marejada política que llevó a que Elena Ramallo protestara ante el equipo de gobierno del que forma parte. Pero el tema se zanjó desde dentro de la banda con la destitución del director. Lo que se interpretó como una falta de interés por parte de la alcaldía fue desmentido por el propio regidor, Abel López Soto, quien declaró ser un amante de la música y más de la que interpreta este tipo de agrupaciones. Ahora parece que la respuesta es todo un órdago sostenido. El gobierno local quiere que la escuela sea transformada en un conservatorio de grado elemental. Si todo suena bien será para el próximo curso 2004-2005.