El pulso de la ciudad Tras su actuación en la serie «Al salir de clase», Daniel Huarte se estrena como cantante. Policías y bomberos celebran su quinta posición en los mundiales de fútbol sala
05 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Ayer por la mañana me di un paseo hasta el NH. Más bajito y con más barba que en la pantalla, allí me encontré con Daniel Huarte, uno de los ex protagonistas de Al salir de clase , la serie de televisión que hizo palpitar el corazón de más de una adolescente. Al más puro estilo Bisbal, melena rizada al viento, Dani venía con un disco debajo del brazo, como los niños que nacen con los panes. La presentación de su nuevo trabajo como cantante le ha hecho aterrizar en A Coruña. Según me dijo, odia la canción del verano. Aunque, claro, no le importaría hacer un contrato millonario por vender sus canciones. Por el momento, Dani se siente contento de haber lanzado al mercado sus canciones con una discográfica independiente (que, por cierto, es suya y de su amigo Miguel Ángel Muñoz , el musculado bailarín de UPA Dance), y es que dice que así tiene más libertad para componer. Pianista desde la infancia, el actor-cantante o cantante-actor, confiesa que le gustaría compaginar estas dos facetas. ¿Los Grammy y los Oscar serán cosa de rizos? Una experiencia inolvidable ?l servicio de policías y bomberos del Ayuntamiento de A Coruña regresó el lunes de las Olimpiadas de Barcelona. Luis Domínguez Gómez es uno de los doce jugadores del equipo de fútbol sala que quedó quinto del mundo en su categoría. Me comenta, contento, que desde su llegada todo han sido piropos y felicitaciones. En las últimas horas, insiste, no ha dejado de recibir la enhorabuena de sus más allegados. Junto a sus compañeros disfruta de una victoria en cierto modo agridulce. Y es que tras dos años entrenando para conseguir un oro, al final no lo incluyeron en su equipaje. Están convencidos de que no les faltó nivel, pero son conscientes de que la suerte no estuvo de su parte. En su último partido, a dos días de la final, los rusos les eliminaron en la tanda de penaltis. Imágenes en la retina ?o pudo traerse el oro, pero sí muchos recuerdos. Luis asegura que nunca olvidará el desfile inaugural de los juegos. Era su primera vez en un evento de tal magnitud y cuenta que hasta se le pusieron los pelos de punta al pasear por las pistas de Montjuic. Desde las gradas, el calor que le transmitían los aplausos de los aficionados marcó un punto y aparte en su vida, como lo hizo ese sentimiento de confraternidad que, durante unos días, unió al colectivo de policías y bomberos de todo el mundo. Ayer le tocó volver al trabajo. En su tiempo libre seguirá entrenando, como el resto de sus compañeros, para prepararse para otra cita. Puede que el oro le espere en los juegos de Quebec 2005.