La visita de don Juan

Carlos Fernández A CORUÑA

A CORUÑA

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Historias de A Coruña | Despedida real El infante acudió por última vez a la ciudad en el verano de 1989

02 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Ya se notaban en su rostro cansado los signos del cáncer que le iba corroyendo la laringe, pero pretendía ocultarlo tras una amplia sonrisa a cualquiera que se acercarse a saludarlo. Era don Juan de Borbón Battenberg, hijo de rey y padre de rey, pero al que un militar ferrolano le impidió reinar por una razón elemental y física: donde sólo hay sitio para uno no caben dos. A Coruña fue escala de varias de sus visitas a Galicia. Reciente estaba, en julio de 1980, su atraque con el yate Giralda en el muelle del Real Club Náutico, donde fue recibido por su presidente, Juan Morros Sardá. Ahora, el 25 de septiembre de 1989, iba a ser su despedida de la capital coruñesa. Inauguración El motivo de la presencia del conde de Barcelona, almirante de la Armada desde 1978, era presidir la inauguración de la VII Semana de Estudios del Mar. En el acto iba a intervenir el presidente de la Xunta de Galicia, Fernando González Laxe, que era un destacado experto en temas pesqueros, sobre los que había escrito varios libros. Junto a las autoridades que le estaban esperando en la plaza de Pontevedra -el acto se celebraba en la Delegación del Gobierno- figuraba un amigo suyo, el abogado Marcelino Lobato, a quien don Juan dio un gran abrazo. Su amistad databa de los años setenta, cuando Marcelino, presidente del PSP gallego, asistía a la tradicional cena de homenaje al conde de Barcelona en Estoril, representando al presidente nacional de su partido, el profesor Tierno Galván, a quien la policía le había retenido el pasaporte, igual que a veces lo hacía con el secretario general del mismo, Raúl Morodo. Amago de infarto Acompañando a don Juan en la inauguración estaban, además de González Laxe, el delegado del Gobierno, García Sabell; el alcalde de la ciudad, Francisco Vázquez; el capitán general de la Zona Marítima del Cantábrico, almirante Contreras Franco, y el director del Instituto Español de Oceanografía, Rafael Robles Pariente. No estaba el gobernador civil, señor Berra, pues el día anterior había sufrido un amago de infarto. En su conferencia inaugural, el presidente de la Xunta destacó los mecanismos generadores de cambios en el sector pesquero a nivel mundial, tales como la implantación de las 200 millas como Zona Económica Exclusiva de los países ribereños y cuya activación había dado lugar al denominado nuevo régimen del mar. Según González Laxe, el despegue de la actividad pesquera al que se estaba asistiendo tenía por sí mismo un efecto multiplicador en la construcción naval, la industria de la mecánica y otras actividades auxiliares. La progresión y expansión de la actividad pesquera generó lo que ya en la tercera Conferencia de las Naciones Unidas se definió como el tránsito al acceso limitado y controlado de los recursos.