Crónica | Inauguración oficial de Correos Las instalaciones coruñesas sirven de experiencia piloto al resto del país, con la puesta en marcha de un complejo sistema de división y reparto de la cartería
01 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Dos meses después de la inauguración práctica del remodelado edificio de Correos, llega la oficial. Rozando el mediodía, las campanas del carillón entonaron la Salve Marinera mientras el abad de la Colegiata, Rafael Taboada, daba su bendición al moderno inmueble. Un lifting externo e interno que superó los seis millones de euros y «una época difícil en las oficinas interinas del puerto», subrayó el teniente de alcalde Carlos González-Garcés. La oficina principal, de 1.900 metros cuadrados revestidos de mármol travertino, son el envoltorio de un novedoso sistema informático que facilitará las diligencias de los 1.600 usuarios que visitan las instalaciones a diario. Una tarea aderezada con «luz cenital que repercute tanto en trabajadores como en clientes», destacó Garcés. Puesta de largo El político local estuvo acompañado en la puesta de largo de Correos por el presidente nacional de la compañía Postal, Víctor Calvo-Sotelo, el conselleiro de Política Territorial, Alberto Núñez Feijóo y el presidente de la Diputación de A Coruña, José Luis Torres Colomer. De las modernas instalaciones cabe destacar la experiencia piloto que se lleva a cabo aquí, y de forma única en España, en la división y reparto de la cartería. Un inabarcable sistema de separadores por colores y calles que, a la larga, facilita el reparto de envíos, algo que conoce bien Núñez Feijóo, directivo durante un trienio de la empresa postal «que cuenta en Galicia con 2.700.000 accionistas», recordó el responsable de la Xunta. Eficiencia A pesar de la opinión que comparten algunas personas, Víctor Calvo-Sotelo reivindicó que «lo público puede y debe ser eficiente» a lo largo de su intervención, en la que además destacó la «cohesión entre los núcleos urbanos y las zonas rurales» llevada a cabo por la institución que preside. Para conseguirlo, la región ha pasado de tener 1.000 apartados postales a 2.050. Críticas Pero nunca llueve a gusto de todos. Según la Confederación Intersindical Galega, las obras realizadas en el edificio tienen deficiencias. El mal funcionamiento del aire acondicionado, la escasa señalización de las salidas de emergencia o el desnivel de diez centímetros en la entrada para minusválidos son sólo algunas de las críticas del colectivo, que aprovechó la ocasión para renunciar a la invitación de la jefatura provincial. Sin embargo, nadie puede negar que se trata de un edificio polivalente. Un reloj con un error de tres segundos cada cien años que se ilumina al ponerse el sol, la primera estructura metálica de la ciudad -pieza notable de la arquitectura racionalista-, además de la posibilidad de realizar operaciones bancarias como servicio adicional a los propios del lugar, caracterizan la casa de los leones, que desde ayer rugen de forma oficial.