Reportaje | Las repercusiones del 25-M Las últimas semanas han sido fructíferas en enlaces políticos. Mientras unos alcanzaron mayorías, otros consiguieron concejalías, dedicaciones exclusivas o tenencias de alcaldía
14 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?a sombra de los comicios municipales ha sido este año más alargada que nunca. Cincuenta días después de la cita con las urnas, hasta cuatro municipios de la comarca coruñesa han sellado un pacto para gobernar en coalición. El BNG se ha convertido en la llave maestra que ha permitido alcanzar la mayoría a sus compañeros de gobierno (PSOE y Alternativa dos Veciños), con la consiguiente recompensa para los ediles nacionalistas. El caso más significativo es el de Oleiros, donde el Bloque consiguió un único concejal, Antón Tenreiro, que en la nueva corporación ocupará la concejalía de Xuventude, Turismo e Deporte, además de percibir más de 31.550 euros anuales por su dedicación exclusiva y ostentar la tercera tenencia de alcaldía. La solución no fue tan fácil en Cambre y Betanzos, donde el pastel político tuvo que repartirse entre más comensales. En la Ciudad de los Caballeros los tres candidatos nacionalistas asumieron tres de las nueve concejalías, además de dos dedicaciones exclusivas y dos tenencias de alcaldía. Reparto En Cambre, el frentista Xabier Iglesias consiguió para su equipo el área de Cultura y Bienestar Social, que será coordinada por él, y tendrá a sus órdenes a sus tres compañeros Carolina Fernández, Sindi Becerra y Xoán Ramón Díaz. Como corresponde en estos casos, percibirán por su trabajo un sueldo exclusivo y otro parcial, y asumirán dos de las cinco tenencias. La intención de derrocar el gobierno del popular Ramón Rodríguez Ares llevó al resto de partidos sadenses a sellar una alianza en la que participan concejales del BNG (5), PSOE (2), Asociación Sada Unida (ASU-1) y Unión Reformista Galega (URG-1). Aunque todos menos uno recibirán dedicación exclusiva o parcial, la deuda acumulada en las arcas municipales obligó a que el sueldo de los ediles fuese igual al que estaban percibiendo en sus anteriores puestos de trabajo, lo que supone que son los peor pagados del área metropolitana. A la hora de repartir las tenencias de alcaldía, el Bloque se adjudicó dos y el resto de grupos uno cada uno.