Las primeras medidas efectivas del recién estrenado gobierno de Ángel García Seoane no se han hecho esperar. Y el alcalde de Oleiros ha querido que, en concreto, una de ellas mire hacia atrás para recuperar el tiempo perdido en la ejecución de viviendas en Nos, en el polígono residencial Mesón do Auga. Un retraso que, además de encarecer las posibles adquisiciones, ha despertado una gran incertidumbre entre los interesados. García Seoane optó por trasladar su preocupación de manera directa a Manuel Fraga, presidente de la Xunta. Este martes, representantes de Xestur se reunirán con el regidor a petición de esta empresa dependiente del Instituto Galego de Vivienda e Solo. La inmediatez de este encuentro podría ser un indicio del desbloqueo de una situación que lleva cinco años de retraso y varios meses con los trabajos paralizados. Fuentes municipales oleirenses resaltaron el hecho de que el anuncio del proyecto, así como el inicio de los trabajos, despertó una gran expectación e interés en los vecinos. Por esta razón, el gobierno de Alternativa dos Veciños tiene especial empeño en dinamizar esta situación. La promoción residencial prevé construir 189 viviendas. De ellas, se crearán casas unifamiliares y edificios de carácter plurifamiliar. Una de las circunstancias que García Seoane pretende evitar es el encarecimiento de las viviendas. Un hecho que podría acentuarse si no se evitan los retrasos. Pero la principal intención, más allá de que se establezca una fecha para su finalización, es que se reanuden los trabajos de manera eficaz. Llave en mano Aunque no se sabe cuándo estará habitable el polígono residencial, el gobierno local oleirense señaló que se puede llegar a un encarecimiento innecesario a la hora de ser entregadas las llaves. «Canto máis tempo pasan sen construír, os prezos públicos increméntanse, polo que as familias que poden optar á súa compra resultan altamente perxudicadas», señalaron fuentes del Concello.