El todos contra Moncho (Ramón Rodríguez Ares) no es el lema bajo el que quieren que se les agrupen las cuatro formaciones que se reunieron ayer en el hotel Sada Marina. Según reconoció Abel López, candidato del BNG, «non é acordo en conta de ninguén, senón un acordo a favor da vontade expresada pola cidadanía nas urnas». Abel López, líder de la segunda fuerza más votada en Sada, ejerció como portavoz tanto de sus compañeros de partido como de los socialistas, David Brandariz y Elena Ramallo. Destacó que en Sada se expresó un cambio político y ellos han asumido esa responsabilidad. Cuestionó que desde el PP se asegure que los votos de la emigración puedan auparlos a la mayoría absoluta. «É unha falacia, non existe ningunha posibilidade», indicó Abel López, quien consideró que este tipo de comentarios es una estrategia de los populares para «convertir esto nunha derrota doce, pero as derrotas son derrotas». Las cuatro formaciones aseguran que han llegado a un compromiso firme para elaborar un programa y un gobierno alternativo al de PP y pretenden trasmitir a los vecinos de Sada «unha sensación de tranquilidade e confianza para que se produza un cambio necesario». Aunque desde el PP ayer no hubo ninguna información, el alcalde en funciones, Ramón Rodríguez Ares, estuvo reunido con su gabinete por la mañana. En su fiesta electoral, la noche del domingo, reconoció que sólo le faltaba el respaldo de un concejal. No se aventuró a decir qué podía pasar, pero destacó que «tiene que haber un gobierno municipal».