PLAZA PÚBLICA | O |
24 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ESTO DE reflexionar en fin de semana es casi anticonstitucional; como mucho, pensar en las musarañas, en cosas nimias, en espera del desenlace de los partidos de Vigo o Valencia, o del definitivo examen al premio de Eurovisión. Lo otro, lo del voto, para hoy: o porque los sobres ya los tienen cerrados o porque, gustosos de la improvisación, esperan la llegada de un rayo de luz que les guíe en el último momento. Por cierto, que la musaraña es uno de los mamíferos más pequeños que, de no ser por su hocico en forma de trompa, parecería un ratón: de ahí lo del latín mus. Hay cinco especies que transitan por Hispania y la más pequeñita -la etrusca- podría navegar en una caja de cerillas. Tampoco son muchos los que te confiesan su voto: o lo disimulan o te das cuenta que quieren engañarte. Y con razón: ¿quién soy yo para preguntar estas cosas a los amigos? Esta noche se desvelarán los misterios, y sin vuelta atrás. Seguro -lo vengo anunciando- que quienes escuchen a los responsables se irán a descansar con el mensaje de que «todos han ganado» y, el lunes, aparecerá la cruda verdad y las disculpillas como la copla: «A Creique y a Penseque los ahorcaron, pero muchos hijos dejaron». Y algunos seguirán negando su voto...