? El silencio fue la tónica ayer en las empresas directamente afectadas por las denuncias vecinales. Un portavoz de la firma Cater Galicia, que gestiona el aparcamiento subterráneo de Orzán-Riazor, admitió ayer que las obras de ampliación de la línea del tranvía han alterado sustancialmente los accesos viarios y peatonales al párking, pero remitió al Ayuntamiento para cualquier comentario sobre este asunto. Idéntica postura mantuvo la UTE formada por Arias Hermanos y Sacyr, que se encarga de ejecutar los trabajos de prolongación de la línea del tranvía a lo largo del paseo marítimo, entre la glorieta de los Surfistas y la rotonda de las Esclavas. Desde la UTE aseguraron que los problemas «ya están solucionados» y remitieron al Concello, «que es el responsable del proyecto y de la dirección de la obra».