Denuncian la aparición de ratas en Veigue por otro criadero de perros

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Algunos vecinos de A Fraga tuvieron que instalar doble ventanal a causa de los ladridos

01 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

? ?eigue podría ser el paraíso de los mejores amigos del hombre; sin embargo, las últimas informaciones lo convierten en todo un infierno. Al calvario que sufrían los animales abandonados en la zona de Chan de Aldea se une ahora el que viven otros en una finca en el núcleo de A Fraga. Más de quince canes habitan en una gran parcela, donde los alimentos y el agua no les falta. Sin embargo, las condiciones en las que se encuentran han convertido la zona en un foco de infección. Según afirman algunos vecinos, los alimentos están tirados por el suelo, lo que, además de contribuir a la aparición de ratas, lo convierte en el centro de atención de muchos cuervos, «que cogen trozos de comida y luego los van tirando por todos los alrededores, provocando que haya ratas por todos lados», explica uno de los residentes.Pero éste no es el único problema. Los continuos ladridos de los animales han obligado a muchos vecinos a instalar doble ventanal para poder dormir por las noches. Además, el mal olor es continuo durante todo el año. «Pero en verán, coa calor, faise insoportable. Non hai quen pase por aquí», declara otro de los afectados. Canes muertos Otra de las consecuencias de la convivencia de tantos perros en una finca es que, en alguna ocasión, los más grandes han matado a los pequeños, «y luego los tiraron en el contenedor de la esquina», protestan los vecinos de A Fraga. Por otra parte, los residentes de la zona también reconocen que los perros no hacen daño, nunca han salido de la finca y siempre disponen de comida y bebida. Sin embargo, piden que los tengan en otras condiciones más higiénicas, que eviten que se creen estos focos de infección y que se acaben de una vez por todas los malos olores. Asimismo, también quieren hacer un llamamiento a las personas que se dedican a la caza y, una vez terminada la temporada, abandonan a los canes por la calle. «Ata tres perros de raza recollimos na nosa casa porque andaban soltos polas rúas», comenta otro de los vecinos, que pide a los propietarios que sean más respetuosos con los animales.