Un paseante se convierte, en un breve recorrido por las calles de A Coruña, en involuntario protagonista de las películas que ruedan cada día las decenas de cámaras indiscretas que pueblan la ciudad. Desde el cajero automático al muro blindado del edificio oficial, los ojos electrónicos graban día y noche los rostros y gestos de viandantes anónimos, ajenos a esta intensa actividad cinematográfica. ? El James Stewart que oteaba desde la Ventana indiscreta de Hitchcock con una cámara de fotos podría saciar su curiosidad en A Coruña alistándose a las filas de la Policía Local, que añadirá nuevos sistemas de vídeo vigilancia a un circuito de cámaras que ya dispone de 27 objetivos para escudriñar el tráfico de la ciudad.?El Concello ampliará ahora este peculiar Gran Hermano con la adquisición de 23 cámaras y, atención, «dos detectores de presencia por infrarrojos». Lujos tecnológicos dignos de 007, pero también del 092. ?Los equipos de vigilancia electrónica, que contarán con sistemas de grabación digital, se instalarán en el palacio de María Pita, en el edificio de la Concejalía de Hacienda (calle de la Franja) y en el cuartel de la Policía Local, en Miguel Servet. ?La operación costará más de 100.000 euros y se sumará a la reciente puesta en marcha de un control de accesos en el palacio municipal, donde los visitantes y su equipaje son sometidos a un cuidadoso escrutinio digno de los grandes aeropuertos internacionales.