«¡Alerta, clave 10.000!»

R. Domínguez A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

Personal del Juan Canalejo realiza ensayos para hacer frente a fuegos y emergencias en el centro sanitario

23 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Ayer no sonó la clave 10.000 en la centralita del hospital, pero por si acaso. Los equipos de segunda intervención (ESI) no tuvieron que correr ante la amenaza de una emergencia en el centro para prestar asistencia o desalojar, en su caso, pero sí ensayar con los extintores y descargarlos sobre un fuego real -pero controlado- en el lateral del Hotel de Pacientes. «Hay que estar preparado -decía Javier García, jefe de Seguridad del Canalejo- y esto es una manera de aprender normas básicas de actuación ante cualquier suceso». Si la temida clave suena, significa que el peligro -en forma de llama, derrumbamiento o similar- amenaza un centro lleno de enfermos. La telefonista avisa primero a los bomberos y, después, a los ESI, grupos de voluntarios formados por personal del hospital dispuestos, y formados, para prestar ayuda mientras no llegan los bomberos. «Se trata de ganar tiempo», resumía Julio Rey, coordinador de estos equipos de apoyo. Son 112 los trabajadores que se han preocupado por lo imprevisible. Todos los miembros del equipo de seguridad, bastantes celadores, personal de oficios, mantenimiento, algunas enfermeras, auxiliares y médicos. «Es importante el apoyo del personal sanitario -reflexionaba David, responsable de los vigilantes- porque por mucho que yo esté dispuesto a desalojar una UCI, necesito que me orienten para poder mover a los enfermos con garantías». Y es que las llamadas zonas críticas -reanimación, cocina, lavandería- son prioritarias por complejidad y riesgo en caso de emergencia. En ellas tienen especial incidencia las prácticas y simulacros, alrededor de tres al mes, para ese personal que, con arrojo y cuatro nociones, puede hacer que la tragedia se quede en susto.