Al fútbol, en tranvía

RUBÉN VENTUREIRA

A CORUÑA

PLAZA PÚBLICA

02 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS VISIONARIOS son el motor del progreso. Y no hablamos de Copérnico, ni siquiera de Barrié, dos de esta estirpe, sino del aquí y el ahora. Si el Dépor está ahí arriba (olvidemos, por un momento, su coyuntural posición en la tabla) es porque, un afortunado día, alguien soñó que podría estar en la cima. Ese día, al soñador le llamaron utópico. Si A Coruña cuenta con una de las mejores orquestas de España es porque un día alguien soñó que la podía tener. Ese día, al soñador le llamaron utópico. Y esta reflexión nos monta en el tranvía. La línea, hasta ahora turística, cobrará dimensión comercial con su ampliación hasta Las Esclavas. Para que veamos clara su utilidad, basta un ejemplo: los domingos ya se podrá ir al fútbol en tranvía. Algo es algo. Lo que empezó siendo, para muchos, «el juguete del alcalde», se empieza a perfilar como un transporte público ecológico y puntual, pues está a salvo de los atascos al contar con plataforma única. Después llegará, si se consigue el parné, el metro ligero, que Vázquez sueña con llevar al área metropolitana. Él ha cimentado el sueño y, probablemente, serán otras generaciones las que lo disfrutarán. Hay que reivindicar la utopía como fuente de progreso.