La modelo Lola Pérez regresa a A Coruña. El grupo Los Caños firmó discos a sus fans más jóvenes. Una delegación austríaca visitó el Pazo de Mariñán
13 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Sonrisa de felicidad Ya lo dice la sabiduría popular. No hay nada que se le resista a una mujer cuando se lo propone. Viene esto a cuento porque ayer nos desayunamos con una información de nuestros compañeros de deportes en la que se confirmaba el fichaje del delantero andaluz Ángel Cuéllar por el Racing de Ferrol. Cuéllar, un gran futbolista con mala suerte con las lesiones, está casado con una ilustre vecina del barrio de A Gaiteira. Lola Pérez , que así se llama la escultural y bella joven, fue Miss Galicia en el año 1997 y se labró un importante prestigio como modelo en las pasarelas de media Europa. Por motivos laborales, Lola se estableció en Barcelona, donde conoció a su marido y dio a luz a su primer hijo. La morriña siempre le pudo. A pesar de declararse enamorada de Barcelona, Lola Pérez echaba de menos el runrún del Atlántico. Ahora, regresa a su casa, donde su familia le espera con las manos abiertas. Ahora, todos ellos, fieles hinchas deportivistas, tendrán una parte de su corazoncito cada domingo en A Malata. Euforia juvenil Son todavía adolescentes, pero despiertan pasiones entre la siempre fiel y entusiasta hinchada juvenil que les respalda en cada una de sus comparecencias públicas. Hablamos del grupo Los Caños, un trío formado por tres chicos gaditanos con fama de guapos y resultones (ahí está la foto para comprobarlo). El año pasado suspendieron a última hora su actuación en el Parque Europa, aunque ello no les impide gozar de un amplio predicamento entre las quinceañeras coruñesas, que ayer formaron enormes colas en el centro comercial El Corte Inglés. Las bromas y el buen humor presidieron las dos largas horas que los jóvenes artistas permacieron en el stand atendiendo las demandas de sus entusiastas fans. Recorrido festivo Los que también se lo están pasando bien estos días son los representantes de la delegación procedente de la ciudad austríaca de Hall. Los centroeuropeos siguen disfrutando del paisaje cambrés y del resto del área metropolitana. El delegado del municipio austríaco, Reinhold Weberger , junto con sus acompañantes, prosiguió ayer su periplo por la comarca. Hizo escala, junto con todos sus acompañantes, en el Pazo de Mariñán, donde disfrutó de la singular historia del recinto y de un cómodo paseo por la zona antes de la comida. El día anterior, Reinhold acompañó en una cena amistosa al alcalde de Cambre, Antonio Varela Saavedra . Varela, que ya estuvo hace algunos meses en tierras austríacas, volverá a visitar Hall el año próximo.