Un buque de limpieza del puerto provoca un vertido de aceite en el muelle de Oza

R. CASTRO / E. MOUZO A CORUÑA

A CORUÑA

KOPA

El club O Puntal valora en 18.000 euros los daños causados por la mancha en los barcos de recreo Las aguas del muelle de Oza amanecieron ayer cubiertas por una capa de aceite, en un nuevo vertido contaminante en el puerto, provocado, paradójicamente, por un escape en el buque «Gerión», uno de los encargados de la limpieza del recinto. La mancha se extendió por la nueva dársena y afectó a las embarcaciones amarradas en los pantalanes del club O Puntal, cuyos responsables valoran los daños en 18.000 euros. En la playa de Oza, en cambio, no se registraron incidencias.

20 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El accidente ocurrió a las seis de la mañana. Según indicó Limpoil, la empresa concesionaria de la limpieza del puerto y propietaria del Gerión, a esa hora se soltó la boca de seguridad de una manguera del buque, y el aceite cayó al mar. El Gerión, que recoge a diario los residuos líquidos procedentes de la limpieza de las aguas y de las sentinas de los buques, está atracado al lado de la Guardia Civil del Mar. Un agente vio lo que ocurría y avisó a un operario del barco. «Nos pusimos a trabajar -señaló Oswaldo García, responsable de Limpoil-, y a las 10.30 se acabó el problema; el viento del norte ayudó a que la mancha no saliera de la bahía». García estima que la cantidad de aceite derramado fue de unos cien litros, «que es lo que dijo la Guardia Civil». Los efectos del vertido eran visibles al mediodía en los pantalanes de O Puntal. Las aguas del muelle estaban ennegrecidas, al igual que los cascos de las embarcaciones de recreo. El presidente del club, Ángel Rodríguez, denunció los hechos ante la policía nacional y pedirá que se les pague la limpieza de los barcos, con unos daños que valoran en 18.000 euros. Rodríguez no ocultó su indignación. «No es la primera vez que pasa algo semejante; deberían poner barreras cuando trasvasan el aceite del barco a las cisternas de tierra, así se evitarían estos problemas. A nosotros nos pueden indemnizar, pero, si le ocurre algo a la gente de la playa, ¿cómo se paga eso?», se preguntaba.