Correa Corredoira y Henri Manguin ofrecen interesantes exposiciones en Atlántica y el Kiosco Alfonso Muy interesante se presenta el panorama artístico en nuestra ciudad en estos días: el Museo de Belas Artes acoge la colección de aguadas de Gao Xingjian, Alberto Carpo muestra en el Club Financiero sus últimas obras y los asistentes de Sol Lewitt ya preparan los murales que el artista norteamericano inaugurará el próximo mes. Nos referiremos a todo ello en próximos comentarios, para centrarnos en esta ocasión en otras exposiciones que también encierran gran interés, como las de Correa y Manguin.
25 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.: Correa Corredoira. La impresión que produce contemplar la última muestra de Javier Correa Corredoira, formada por óleos sobre tela pintados en los dos últimos años, y una serie de óleos sobre tabla ligeramente anteriores, no puede ser otra que la de estar asistiendo a un gozoso proceso de creación. Es bien sabido que desde 1978 Javier Correa (A Coruña, 1952) ha sido un artista omnipresente en la vida artística coruñesa. Tras la muestra que presentó en compañía del escultor Manolo Paz en la desaparecida Estación Marítima, vuelve ahora en solitario a cubrir las paredes de la galería Atlántica con una serie de marinas pintadas, unas en nuestra ciudad y otras durante su estancia en un pueblo andaluz. En todas ellas destaca la soltura en el trazo, la habilidad en la estructuración del espacio y, sobre todo, el brillante, vitalista y gozoso uso del color. El pintor atraviesa una afortunada etapa exultante que tiñe toda su producción actual de esa alegría de vivir y placer de pintar. : Henri Manguin en el Kiosco Alfonso. Por circunstancias difíciles de comprender, el pintor francés Henri Manguin (1874-1949) es prácticamente un desconocido. Algo de verdad injusto a la vista de la exposición que podemos visitar hasta el 9 de junio en el Kiosco Alfonso. Alumno de Gustave Moreau y compañero de Matisse, Marquet y Rouault; con ellos y Derain, Vlaminck y Van Dongen formó el grupo de los fauves (salvajes) que tanta importancia tuvo en la pintura del siglo XX. Si bien es cierto que, a partir de 1910, el grupo como tal se disuelve y cada uno de sus componentes sigue trayectorias distintas, Manguin continuó en su búsqueda de la intensidad en el color e indiferente a cualquier otra preocupación formal. Es probable que esa obsesión haya hecho que en los manuales apenas se le dediquen unas cuantas líneas. Pero una revisión de su obra nos permite valorar la importancia de este notable pintor. : Fermín Rodríguez, en Bomob . Fermín Rodríguez, aunque estudió diseño gráfico en la Escuela de Artes Antón Faílde, se considera de formación autodidacta. «Procuro unha pintura clara, sen retórica pero non por iso carente de concepto ou de forza expresiva», confiesa. Si bien no comenzó a exponer hasta 1997, la obra que presenta en Bomob demuestra un elevado grado de madurez y unas magníficas dotes tanto para el dibujo como para la pintura. : Leonardo Vidal, en Coarte. También en el realismo se inscribe la obra de Leonardo Vidal (Ordelles-Ourense, 1942), profesor de la Escuela de Artes y Oficios de Verín. Pero su estilo es más tradicional. Aunque la mayor parte de la obra que expone en Coarte refleja un mundo de interiores cuyos motivos centrales son quinqués, máquinas de coser, alacenas o cocinas; Vidal pinta también, con gran precisión, inquietantes escenas surrealistas.