Lío en la meca del deportivismo

RUBÉN VENTUREIRA A CORUÑA

A CORUÑA

Seguidores del Dépor custodiaron la fuente de Cuatro Caminos para indignación de los madridistas «Los madridistas no pasarán», decidieron unos deportivistas. Y se fueron a la fuente de Cuatro Caminos, meca blanquiazul, poco después de que Hierro alzase la novena al cielo de Glasgow. Intuían la llegada de «merengues». Acertaron. Los dos bandos, formados por una veintena de jóvenes, llegaron a las manos. Cuando apareció la policía, se pasó al combate verbal. Al final, ni un madridista se subió a la fuente. «Soy coruñés y tengo derecho a celebrarlo aquí. ¿Por qué no me dejan?», se quejó un hincha blanco.

17 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Cómo se desató la violencia? Hay dos versiones. La deportivista: «Vinimos a custodiar la fuente. Había grupos de madridistas desperdigados por Cuatro Caminos. De repente empezaron a cantar ¿Puto Dépor¿ y ¿Hala, Celta¿, y, claro, se lió». La madridista: «No queríamos subir a la fuente. Sólo queríamos tomarnos unas cervezas juntos. De repente, vinieron unos del Dépor y empezaron a zurrarnos sin motivo alguno». El caso es que se lió. Se montaron varios rings callejeros y al menos tres jóvenes sufrieron heridas leves, aunque sólo uno fue trasladado al Juan Canalejo. Una ambulancia lo recogió en la calle Gómez Zamalloa, al final de Juan Flórez, a donde huyó asustado. «Tenía un golpe en la cara», explicó un voluntario de Cruz Roja. La sangre no dispersó el encuentro, al que se sumaron tres patrullas de la policía nacional y una furgoneta de la local. De los puños se pasó a los insultos, ante la atenta mirada policial. El eje de la polémica era: ¿Pueden los del Madrid celebrar sus éxitos en Cuatro Caminos? Versión deportivista: «Pues claro que no. Hasta en esto hay un código ético. Los del Atleti no van a La Cibeles. Hay fuentes a mazo y tienen que venir a ésta. Que vayan a otra, o a la Cibeles de los co...» Versión madridista: «Somos coruñeses, pagamos impuestos aquí y esta fuente es tan nuestra como de estos deportivistas, que son unos fachas». Insultos y conatos de pelea se reprodujeron hasta la una de la madrugada, cuando la policía decidió despejar la zona. Los seguidores blanquiazules se fueron felices: «Ni un madridista ha tocado nuestra fuente», sacaron pecho. «Y, además, les ganamos la Copa». Bueno, tres no marcharon tan contente. Se los llevó la policía, «porque son los que más lío montan y no están identificados», explicó un agente. Ayer prestaron declaración. «¡Dépor, mamón, saluda al campeón!», faltó un madridista en la despedida. Sus propios amigos le reprocharon su grito. «Es que nueve copas son muchas copas de Dios. No se puede privar tanto», bromeó un neutral .