El accidente le impedirá estar al frente del equipo municipal durante cerca de tres semanas Cuatro años después, la escayola vuelve a María Pita. En 1998, el alcalde lució su brazo inmovilizado durante unas semanas, a consecuencia de una fractura de muñeca. La tarde del lunes Francisco Vázquez sufrió un nuevo accidente, esta vez en su domicilio, que tuvo consecuencias más graves: la rotura de una clavícula y la dislocación de su hombro izquierdo. Vázquez deberá ahora reposar cerca de tres semanas, lo que le apartará durante su breve período de tiempo de la gestión municipal.
01 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Una clavícula rota, un hombro dislocado y varias contusiones en un pie y en la cabeza. Esas fueron las consecuencias del accidente que el alcalde coruñés, Francisco Vázquez, sufrió el pasado lunes. El regidor municipal se cayó de una escalera mientras trataba de alcanzar un libro, situado en un estante de su casa. Las lesiones y contusiones que Vázquez sufrió como consecuencia del accidente lo mantendrán lejos de los salones de María Pita durante cercade tres semanas. La gestión municipal recaerá en la figura del primer teniente de alcalde, Javier Losada, que se hará cargo del día a día mientras Francisco Vázquez se recupera de la fractura. Reposo es la receta que permitirá al regidor coruñés volver pronto a su puesto de trabajo. El alcalde deberá durante este período mantener una total inmovilidad de la zona afectada, que permita así afianzar su proceso de recuperación. Segundo accidente No es la primera vez que la escayola y el cabestrillo visitan a Francisco Vázquez durante sus casi veinte años al frente de la gestión municipal. La fractura de un dedo fue el motivo que le obligó, hace ahora cuatro años, a lucir su brazo inmovilizado durante varias semanas. De todos modos, aquel incidente no tuvo la gravedad que reviste el accidente ocurrido el pasado lunes. En aquella primera ocasión, los médicos no consideraron necesario que el alcalde redujese su actividad para recuperar el dedo dañado. Francisco Vázquez pudo entonces continuar su trabajo sin problemas, aunque con su antebrazo escayolado y en cabestrillo. La mayor gravedad de este nuevo percance obligará al alcalde coruñés, esta vez sí, a permanecer en reposo alejado del grueso de la actividad municipal. De todos modos, y a pesar de las lesiones sufridas por el regidor, el estado de salud de Francisco Vázquez es satisfactorio, y sólo esa obligación de reposo lo aparta de volver a los salones del palacio municipal.