Ordenan retirar una antena de un bloque en Elviña porque afecta a su estructura

ALBERTO MAHÍA A CORUÑA

A CORUÑA

Un informe del IGVS asegura que el peso del aparato, instalado en el tejado, podría causar un derrumbe Los vecinos de los portales 10 y 12 de la calle Rafael Alberti comparten tejado. Los del número 10 firmaron un contrato con una operadora para instalar una antena de telefonía móvil, sin el consentimiento de los del número 12, que nunca quisieron la torre y llevaron el caso a los tribunales. También al Instituto Galego de Vivenda e Solo, que emitió un informe en el que se alerta sobre el peso del aparato, que puede afectar a la estructura del edificio. La Audiencia Provincial ordena retirar la antena.

19 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Una operadora de telefonía móvil se puso en contacto hace dos años con la presidenta de la comunidad de vecinos del número 10 de la calle Rafael Alberti con el objetivo de instalar una antena en el tejado del edificio a cambio de 3.600 euros anuales. Los residentes aceptaron el acuerdo y la empresa colocó el aparato. Lo malo es que lo instaló sin el conocimiento de los vecinos del portal número 12, que comparten tejado con los del 10. Y los primeros demandaron a los segundos. Además, llamaron al Instituto Galego de Vivenda e Solo para que inspeccionara la instalación. Un técnico acudió al edificio y emitió un informe en el que deja bien claro que la empresa encargada de instalar la antena realizó un proyecto que no contempla «una estructura para soportar los equipos y antenas, de enorme peso, y que tiene que ser capaz de asimilar unas cargas puntuales que se transmiten a los elementos de la estructura del edificio, circunstancia que no se tuvo en cuenta en el proyecto». Por todo ello, el IGVS ordenó retirar la antena. Con este informe, los vecinos del número 12 y los dueños de los bajos comerciales acudieron a los tribunales. Y la Justicia les dio la razón. Se trata de la primera sentencia gallega que ordena retirar un aparato de telefonía móvil del tejado de un edificio. No lo hace por los posibles efectos nocivos a la salud, sino por considerar que los vecinos del número 10 no tuvieron en cuenta la opinión de los del número 12, que se niegan a tener sobre sus cabezas un aparato que, según dicen, puede afectar a la estructura del edificio.