Dos recién nacidas con nombres «triunfales» «A ver si sale cantaora», suspira la abuela Teresa mientras arropa a su nieta Gisela, que tiene 22 días. Giseliña vive en O Portiño. Cuesta abajo, pasado San Pedro de Visma, da el cante Chenoa, de cuatro meses. Tiene una buena garganta, como su homónima. «¡Cómo llora!», acredita su padre, Juan, que fue el que le adjudicó el nombre.
18 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.¿¿Lo de Gisela es por lo de Operación triunfo ? ¿Claro, en esta casa nos gusta mucho el programa. Es para que la niña salga cantaora. Se ríe Teresa tras su explicación. La cría está dormida. Su madre, la jovencísima Nuria, la pone guapa para la foto. Mientras acicalan a Gisela, en la puerta de su casa se arremolinan una docena de vecinos. Una madre joven, otra más, porta en los brazos a Marcos Manuel, crío de moreno pelo rizado. «Yo, a éste, le digo Bisbal. Tiene el pelito igual. Mañana lo tiño», anuncia. Una mujer embarazada se toca la tripa y anuncia que ya ha decidido el nombre de su bebé: «Le pondré Bisbal». No todas son fans del Luis Miguel almeriense. Una simpática señora anuncia que a su futura hija le pondrá «Chinoa». Un pueblo musical Los nombres con reminiscencias musicales deben de ser una tradición en O Portiño. Se incorpora al grupo una señora con una niña en brazos. «A este le llaman La Naima, por la cantaora, la mujer de Parrita, el cantaor, ¿sabes?», informa el corrillo. Ya está guapa Gisela, ochomesina que pesó dos kilos al nacer. Es lindísima. Su madre, Nuria, es fan de la otra Gisela. Y eso que que tiene una insufiencia auditiva y se comunica por señas. «Oye algo, lo suficiente para que le guste Operación triunfo », detalla Teresa, que se va a buscar los discos. Llega el padre, Mario, también sordo. Ya está la foto. No podrán asistir al concierto. «Cuando fuimos a por las entradas ya no quedaban», lamenta la abuela de la cría. Rumbo al lugar de Río, junto a San Pedro de Visma, donde se rumorea que hay una Chenoa. La hay: Chenoa Jiménez Jiménez, en concreto. Juan, su padre, así lo decidió. «De tantas niñas que tengo ya no sabía ni que ponerle a ésta», argumenta. Lo escuchan Lea, Rebeca, Yoli, Desiré, las hermanas de la Chenoa coruñesa. Sigue Juan: «Se lo puse porque me gusta mucho la Chenoa, que es guapísima. A Herminia (su mujer) le dije que era porque me gustaba cómo cantaba», ríe. «Además no es un nombre sentido y tiene un significado bonito: nube blanca». Asiente Desiré, que es fan de Chenoa y tiene recortes del Hola! que lo acreditan. Su primo Ángel me deja un recado para Bustamante. «Si lo ves, dile que es mi favorito. ¡Cómo canta Magia del corazón !», exclama el chaval. Se lo diré. Nos vamos. Confirmado queda que la fiebre Operación triunfo se siente en la ciudad hasta en los libros de familia, hecho que corroboran los datos del Registro Civil de A Coruña: de los 527 inscritos desde el 1 de diciembre, el 12% tiene nombre triunfal . Una Nina en la ciudad Arrasan Alejandro (19), David (10) y Manuel (9), y también el nombre real de Chenoa, que es Laura (12). Incluso hay una Laura María (a Chenoa la bautizaron María Laura en honor de una de las trillizas que le hacían los coros a Julio Iglesias). Hay cuatro Nurias. Tres Álex. Un par de Giselas, Natalias, Verónicas y Rosas. Y una Nina. Conclusión: sólo nos falta la Academia.