Pesqueros y yates compartirán a partir de mayo el nuevo muelle de la Marina

R. V. A CORUÑA

A CORUÑA

La cofradía pide a la Autoridad Portuaria que la lancha de Santa Cristina deje de tener su base en esa zona La Dársena de la Marina es algo más que una zona de atraque. Es una de las postales de la ciudad, una de las imágenes más vendidas en las tiendas de «turisteo». Habrá que fabricar una nueva remesa, porque a partir del próximo mes reflejarán el pasado. Seguirá habiendo pesqueros, pero sólo pegados al cantil, y los yates se convertirán en los nuevos reyes del lugar, como ya anuncian las pantalanes recién instalados para estos barcos de recreo. El achique de espacios obligará a «emigrar» a la lancha de Santa Cristina. La Cofradía de Pescadores se lo ha pedido hace unos días por escrito a la Autoridad Portuaria.

07 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Una de las postales de A Coruña, esa en la que se ve a los pesqueros desperdigados por el muelle de la Marina, deja de tener vigencia. No se irán estos barcos de la zona, como en principio se proyectó. Los profesionales del mar negociaron con la Autoridad Portuaria, que permitirá que se conserve, al menos, parte de esa postal. Los pesqueros tendrán sus pantalanes en el cantil del muelle, en paralelo al carril-bici. Se limita el espacio. Habrá sitio para sólo quince pesqueros, precisa Torcuato Teixeira, patrón mayor de la Cofradía de A Coruña. La reducción de plazas afecta a las lanchas que hacen los servicios turísticos a Santa Cristina y Ferrol. «Le hemos pedido hace unos días a la Autoridad Portuaria que les busques otra ubicación. Ahora hay menos espacio y las lanchas dificultan la maniobra de los barcos pesqueros, que son los que tienen reservado espacio en esa zona», asegura Teixeira. Traslado a Oza El patrón mayor recuerda que hace años había en ese muelle 50 pesqueros, «pero la mayoría se fueron para Oza». Otros decidieron quedarse en la Marina, por razones sentimentales, de comodidad («muchos residen en la Ciudad Vieja») o prácticas («hay mucho mejor abrigo que en Oza»). Su resistencia tuvo premio. Los quince pesqueros compartirán espacio con 350 yates. «La obra en tierra estará acabada el próximo mes», anuncia Gabriel de Llano, presidente de Dársena Deportiva de La Coruña, sociedad concesionaria. Los primeros barcos de recreo empezarán a amarrar entonces en los pantalanes, que contarán con tomas de agua y de electricidad. No las hay ahora en la dársena, y de este servicio se beneficiarán también los miembros de la cofradía. Está parada la obra en tierra, que incluye la construcción de dos edificios (sede administrativa y local social) en el muelle del Arzobispo Gelmírez. El motivo es que la mala calidad del relleno podría obligar a cambiar el proyecto: «Tendríamos que hacer unos pilares de 14 metros, lo que encarecería mucho la obra, por lo que a lo mejor levantamos un solo edificio», explica De Llano.