El talento de Krzysztof Penderecki brillará en el Palacio de la Ópera

CÉSAR WONENBURGER A CORUÑA

A CORUÑA

D. L.

El respetado intérprete polaco dirigirá a la Sinfónica de Galicia en su «Tercera Sinfonía» Krzysztof Penderecki, una de las últimas leyendas vivas de la composición, dirigirá el viernes a la Sinfónica en el Palacio de la Ópera. El músico polaco, que el año pasado recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, ofrecerá su «Tercera Sinfonía» en un programa que también incluye la «Novena», de Shostakovich. El artista visita cada vez con mayor frecuencia España lo que, junto a la accesibilidad de su música, lo ha convertido en uno de los pocos músicos en activo que despierta el interés del público.

12 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La primera vez que Penderecki (Debica, Polonia, 1933) vino a España para presentar una obra suya, un violinista de la Orquesta Nacional se puso de pie durante un ensayo y dijo: «Esto no es música; esto son ruidos». Desde entonces mucho han cambiado las cosas. El compositor se ha convertido en visitante asiduo de los auditorios españoles, ha recibido todo tipo de distinciones, desde un doctorado honoris causa por la Universidad Autónoma de Madrid hasta el Premio Príncipe de Asturias, y su música ya no suena a rabiosa vanguardia. Al contrario, de los compositores actuales es uno de los más aceptados. Penderecki, que el viernes dirigirá a la Sinfónica, sostiene ahora que crear algo realmente original estos días es muy difícil. «Los caminos nuevos ya los buscamos en los 50 y 60», dice. Pero no niega que en el futuro las cosas puedan cambiar. «Posiblemente habrá una nueva vanguardia. La historia no se detiene, es un continuo movimiento. Siempre ha habido períodos de decadencia, después de los cuales surge gente nueva, propuestas distintas. Lo que me temo es que los compositores de las generaciones recientes lo van a tener muy difícil para encontrar esos caminos. Para que nazca otra vanguardia tiene que haber ideas frescas». Mediocridad Al creador de Las Siete Puertas de Jerusalén», la sinfonía que ahora acaba de dirigir en Madrid, y de la que existe una grabación en DVD, no parece gustarle mucho la música que se hace hoy. «Durante la época de Mozart o Beethoven prácticamente sólo se escuchaba música contemporánea, la que se creaba en ese momento, y había siempre interés, porque las propuestas eran frescas y novedosas. En cambio, en nuestros días se alimenta a la gente con música actual muy mediocre. A mi juicio, de la segunda mitad del siglo XX, sólo quedarán para el recuerdo unos diez compositores». No es la primera vez que Penderecki visita A Coruña, ni Galicia. Conoce las orquestas locales, y se admira de los progresos que el país ha experimentado en materia musical. «Recuerdo, hace 25 años, que en España no había más de cinco orquestas, y ahora tienen cerca de treinta. Pero es que, además, el nivel de los músic os tampoco tiene nada que ver con épocas pasadas. Cada vez que vengo, me encuentro con gente joven y entusiasta Además de tocar, transmiten lo que ellos ya han aprendido».