«El primer día me rompieron la mandíbula»

La Voz

A CORUÑA

KOPA

XURXO FERNÁNDEZ EL TESTIMONIO Francisco Javier Fernández, portero al que pusieron un cuchillo en el cuello el martes

21 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Empezó a controlar puertas ajenas con diecisiete años. Aquel día no se le olvidará nunca, pues fue también la primera y única vez que su profesión le hizo pasar por el hospital: «El primer día de trabajo me rompieron la mandíbula». Oportunidades para volver a engrosar listas de espera en urgencias no le han faltado. Asegura que ha visto cuchillos y navajas muy de cerca. El último le midió el cuello el pasado martes. El que se confundió de vara de medir fue un cliente al que echó del local. Las pistolas también las conoce bien: «Me sacaron una en Narón, cuando trabajaba en una carpa». En Ferrol también acumuló experiencias: «Aquel día vinieron diez chavales a por mí. Venían encapuchados, ya lo tenían preparado. Tuve que defenderme con una porra y un taburete». Nunca ha pasado por la cárcel, aunque el juzgado sí que se lo sabe de memoria: «He tenido muchos juicios, pero nunca me han condenado». No es de esos a los que les gusta la acción, prefiere «usar la psicología» y cree que «la ley tendría que obligar a los locales a hacer que los porteros pasara un test de aptitud». Aunque sabe que eso es difícil: «Muchos de los que trabajan en esto no tienen contrato, porque ellos mismos piden que no se les haga». No es un fan de su trabajo. Espera ser escolta algún día. Una vez fue profesor de informática, pero le gusta el mundo de la seguridad. Está harto de que se meta a todos en el mismo paquete, y considera que lo de Barcelona fue un caso de «falta de profesionalidad». Defiende eso de «nunca dar un golpe que no sea absolutamente necesario».