Un tobogán para minusválidos

DOLORES VÁZQUEZ A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Vecinos de Sol y Mar critican la pendiente de una rampa de acceso, que los niños utilizan para jugar Los niños del número 14 de la calle López de Vega, en la urbanización arteixana Sol y Mar, cuentan con un tobogán improvisado en su propio portal. Sería una buena política de acercamiento de parques infantiles a la población, si no fuera porque fue construida como rampa de acceso para minusválidos, con el fin de salvar unas escaleras. No se especifica qué grado de minusvalía deberían tener sus usuarios, porque quien se atreve a subirla debe agarrarse con las dos manos a la barandilla para no caer.

06 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

«Se baixas o carro do neno vaise ata alá», afirma una vecina del portal número 14 de Sol y Mar mirando al infinito. Otra relata que los técnicos de una ambulancia optaron por reírse al ver cuáles eran las facilidades para bajar a un enfermo. «Como non queiran subir os minusválidos cunha roldana...», señala otra residente. Los otros dos portales de la calle cuentan con rampas de minusválidos, también muy empinadas, pero no tanto. Problemas continuos La pendiente es similar entre la rampa y las escaleras, sólo se diferencia en que no tiene peldaños. El número 14 parece el inmueble maldito de la urbanización. El pasado martes volvió a volar parte de su tejado, de uralita, al igual que el año pasado. El incidente se saldó con un vecino herido, daños en tres automóviles y los cristales de tres viviendas rotos. Sin embargo, los residentes del inmueble cuestionan que la Xunta, que realizó las viviendas, no se haga cargo de los desperfectos. Algunos vecinos sopesan la posibilidad de poner una denuncia civil, para que se arreglen de una vez por todas las innumerables deficiencias del edificio.