PABLO PORTABALES EL PULSO DE LA CIUDAD
05 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.UN COMPAÑERO de la redacción se sincera: «Pablo, creo que me he enamorado». La confesión llega segundos después de presentarle a Paula Martín Couceiro. No es para menos. La chica tiene mucho encanto. Acaba de ser elegida Miss Elegancia en el certamen que se celebró este fin de semana en Lugo para seleccionar a las más guapas de Galicia. De su permanente sonrisa brotan las palabras. «Estoy muy contenta por mí y por mi gran amiga Tania Ferreiro, la brisa del Ventorrillo, la nueva Miss Coruña». Quiere ser una top, dedicarse al mundo de la moda, lucir sus 177 centímetros y 55 kilos por las pasarelas de todo el mundo. APARENTA más edad, pero sólo tiene 17 años. Desde hace dos sale con un chico. Qué precocidad. Un poco más y se conocen en el Materno. Sus padres, en especial el papá, están muy orgullosos de su éxito. Le pregunto por sus medidas y duda. «Creo que 90-60-93». Está realizando un cursillo en un agencia de modelos y estudia -más bien está matriculada- segundo de bachillerato en el colegio Rías Altas. Se acuerda de otra amiga, Diana López, que dirige la agencia de azafatas LC y fue la que más la animó a presentarse al concurso. Dice que A Coruña es la ciudad más bonita de España, y la zona que más le gusta es... la de marcha. PAULA, que es una fiel lectora de El Pulso de la Ciudad, se marcha mientras a mí me cae la baba. Antes de irse pregunta que cómo la voy a bautizar. No lo sé. ¿Qué te parece La Reina de Feáns? «Pues no me gusta demasiado», dice. Tengo que pensar otro. La sonrisa horizontal, De niña a mujer, Manual de estilo, La boca elegante, El otro obelisco. Ya daré con uno bueno. LOS NIÑOS de la foto sueñan con el Carnaval, no con Paula. Son alumnos de primaria que participaron en una divertida actividad que durante esta semana se celebra en el Museo de Belas Artes. Cada chaval escogió una cara de las que figuran en las obras de la instalación. Después la dibujaron, colorearon, y decoraron. El resultado ya lo ven. Y es que el antroido con imaginación sale bien, y muy barato.